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CUBA: LA VIRGEN DE LA CARIDAD

Nuestra Madre Cubana








María de La Caridad, la Patrona de Cuba, nuestra Virgen Mambisa, es la Virgen del Amor porque la caridad es la máxima expresión del amor al ser humano.

María de La Caridad inspiró a los mambises en la lucha libertadora contra el colonialismo español y, bajo su proteccion, se unieron criollos, negros, indios y peninsulares para constituir a la Nación Cubana.

Hoy Cuba sufre una terrible dictadura y todos estamos seguros de que La Virgen de La Caridad le dará la unidad que necesita el pueblo cubano para alcanzar la libertad.



VIRGEN MAMBISA



Habiendo vivido fuera de Cuba desde los 14 años, siempre me emociona escuchar esta canción a Nuestra Madre Cubana.

Me emociona también ver nuestra bandera y cantar nuestro himno me llena los ojos de lágrimas.

No nací en Cuba ni tengo nacionalidad cubana pero Cuba es la patria en la que anidó mi alma.






Madre de La Caridad, es mi deseo que todos los seres humanos acojamos en nuestros corazones tu mensaje de esperanza y de amor.

Virgen Mambisa, concédele libertad a tu pueblo y siembra amorosa la unión entre todos los cubanos.

Madre, que este 8 de septiembre, día en el que todos los cubanos donde quiera que estemos te conmemoramos y te veneramos, lleguen a ti estas peticiones de libertad y de amor.

Armienne.


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PRISIONERO DE GUERRA



Por Antonio Caponnetto



“Preocupáos de los presos, como si vosotros estuviérais prisioneros con ellos”

San Pablo, Hebreos, 13, 3.



A los soldados argentinos que padecen injusta prisiòn bajo la ruin tiranía kirchnerista





Yo que icé la bandera hasta el vértice altivo,

en una plaza de armas soleada de heroísmo,

cuando todo era joven: el casco, las jinetas,

los sables aguzados y el viejo patriotismo.



Yo que domé un desfile en el frío de julio,

desbravando los vientos o refrenando escarchas,

como cimbra el jinete sobre un lomo tobiano,

a grupas del orgullo, osando contramarchas.



Yo que monté las guardias parapetado en lunas,

al acecho de sombras homicidas y rojas,

para que un sueño en calma tuvieran los que nunca

conocen del peligro su acero y sus congojas.



Yo que dejé mi lecho y a su vera una cuna,

combatiendo la senda del terror clandestino,

mientras casa por casa se encendían los leños,

mansamente alejados del fuego mortecino.



Yo convertido en rama, en fantasma o en muro,

en soldado del Cuerpo de Invisibles Patriotas,

patrullando amenazas más cruentas que una herida,

más dolientes que un día bruñido de derrotas.



Yo que estuve en Potrero de las Tablas, en Lules,

en Tucumán, la tierra de la caña cetrina,

en Manchalá, Simoca o en Quebrada de Artaza,

donde cayeron juntos Maldonado y Berdina.



Yo que anudé un rosario a mi fusil baqueano,

impetrando el auxilio del Arcángel Custodio,

por cumplir el mandato del hermano que dijo:

“camaradas tirad, pero tirad sin odio”.



Yo que usé de coraza el pellejo curtido,

cuerpeando una emboscada de negritud moruna,

me olvidé de mi nombre para llamarme sangre ,

y en formoseña tarde me llamé Hermindo Luna.



Yo que no supe darle resuello a la osamenta,

cada vez que la patria alistó centuriones,

era la paz de abril, la cuaresma, el sosiego:

me volví malvinero con el alma hecha horcones.



Yo prolongué en el Sur mi vaquía en el monte,

o adiestrada en la selva de ciudades arteras,

bajé un Harrier intruso fusilando injusticias,

asalté casamatas, comulgué en las trincheras.



Yo aquí estoy, prisionero de encrespados rencores,

de infernales venganzas sin bozal ni tabique,

de olvidos, desmemorias, fingimientos, agravios,

la juntura execrable del lodo bolchevique.



Sin embargo esta celda no atenaza la Historia ,

no aprisiona las gestas, no aherroja el estandarte,

ni esclaviza los frutos del amor a la tierra,

pródigo en las batallas de las que fui baluarte.



No se arrestan recuerdos, pendones victoriosos,

van libres las hazañas, de dolores cauterios.

Somos libres nosotros, prisioneros de guerra,

porque honor y deberes no sufren cautiverios.



Nadie pone cerrojos al cielo en el que habitan

aquellos que partieron integrando un comando,

su triunfo será el nuestro, acaso en los confines,

cuando vuelva un criollo a dar la voz de mando.

EL VIENTO LOS AMONTONA


IMPREVISTOS ALIADOS

Vila-Manzano se suman a los Kirchner en la lucha contra Papel Prensa

Por Alexis Di Capo para el Informador Público

Hoy comenzará a tratarse en la Comisión de Comercio de la Cámara de Diputados, que preside Juliana Di Tullio (FpV), el proyecto de ley del Ejecutivo para regular la fabricación, distribución y comercialización del papel para diarios. La iniciativa ya fue rechazada por los principales bloques opositores, es decir, el Peronismo Federal, la UCR, el PRO y la Coalición Cívica. El gobierno está decidido a seguir adelante, porque contaría en Diputados con la buena predisposición de los bloques de centroizquierda, entusiasmados con la posibilidad de una nueva estatización. Sin embargo, es obvio que los Kirchner optaron por bajarle el perfil al tema, después de que Isidoro Graiver desmintiera categóricamente que Lidia Papaleo de Graiver hubiera sido coaccionada para vender sus acciones de Papel Prensa.

Pero la novedad de ayer fue que el Grupo Vila-Manzano se anotó del lado del gobierno en la pelea con Magnetto.

Dos medios de este grupo explicitaron sus críticas al supuesto monopolio del papel para diarios en manos de Clarín. Ésta es la nota:


Denunciaron que son perjudicados por el sistema de comercialización

Los diarios La Capital y Uno se sienten víctimas del "monopolio del papel".

Enciclomedios - 11:00 (6 Sep).- El conflicto que gira en torno a la empresa Papel Prensa propició que un par de diarios del Interior decidieran quejarse y denunciar cómo los afecta el actual sistema de comercialización del insumo básico para los diarios: La Capital (Rosario) y UNO (Entre Ríos) publicaron notas en las que expresaron que se sienten perjudicados por lo que consideran "el monopolio del papel". Ambos medios publicaron notas para advertir sobre las altas sumas de dinero que les implica adquirir la materia prima fuera del circuito de venta Papel Prensa, debido a la falta de cupo....

En un artículo publicado en su edición del domingo, La Capital señaló que "el perjuicio de la monopólica posición comercial de Papel Prensa para los diarios del Interior es difícil de medir a lo largo de tantos años de inequidad". Y aseguró que "si se toman los últimos doce meses", tuvo que erogar "casi medio millón de dólares más para proveerse de papel en el exterior" que si lo hubiera hecho en la papelera argentina.

El periódico rosarino también se animó a dar números: "La Capital paga el papel chileno, polaco, finlandés o ruso, entre otros orígenes, a 719 dólares la tonelada. En la Argentina, Papel Prensa lo vende a 635 dólares la tonelada pero, seguramente, tanto a Clarín como a La Nación les cuesta aún más barato. Para cubrir la necesidad mensual de papel, este diario debe comprar 450 toneladas, de las que la empresa Papel Prensa sólo le provee menos del 20 por ciento. Las cifras son elocuentes".

Por su parte, UNO (Entre Ríos) -propiedad del Grupo Vila-Manzano- publicó una nota titulada "Monopolio del papel y diarios del interior", mediante la cual señaló que paga "140 dólares de más por cada tonelada de papel que debe comprar fuera del exclusivo circuito de Papel Prensa".

A través del mismo artículo reveló que "Diario UNO de Mendoza tuvo que gastar casi 4 millones de pesos de más para abastecerse de papel entre 2005 y 2009 que si hubiera tenido acceso a comprarlo en la controvertida Papel Prensa". Y denunció que, "a su vez, su directo competidor, Los Andes, tuvo acceso a comprar ese insumo en la papelera porque es propiedad del Grupo Clarín, que lo controla".



Implicancias políticas

Daniel Vila y José Luis Manzano están en conflicto con el kirchnerismo por múltiples motivos. El primero se lanzó a competir por la presidencia de la AFA, cuando Julio Grondona está hoy respaldado por Aníbal Fernández. En otro orden de cosas, Vila y Manzano son socios de Francisco De Narváez en América TV. En las últimas semanas empezó a hablarse de una crisis interna en Grupo Uno y también de un acercamiento con la Casa Rosada. Con la postura que acaban de hacer pública, Vila y Manzano se convierten en los principales aliados de la Casa Rosada en su cruzada contra Papel Prensa. Cabe preguntarse si esta coincidencia se proyectará también en otros campos, como la aplicación de la reglamentación de la nueva ley de medios.

MEMORIAS DE UNA PRINCESA....


Los comienzos de Cristina K
En su biografía autorizada Reina Cristina, la periodista Olga Wornat retrató la infancia y madurez de la senadora nacional, ahora postulada como recambio de su esposo, rumbo a las elecciones de octubre. En este fragmento, PERFIL ofrece tres aspectos que la pintan de cuerpo entero: su belleza, su noviazgo con un compañero universitario y su marcha hasta Ezeiza para recibir a Perón. Mujer y política: así es, desde siempre, Cristina Fernández de Kirchner.

Intimidades de una candidata a presidente

Era espectacular, físicamente tenía lo justo. Además de lo buena que estaba, intelectualmente les sacaba varios cuerpos a las novias de mis amigos. Defendía sus ideas apasionadamente, mucho mejor que cualquiera más grande que ella.

Era hermosa y arrogante. Le gustaban los hombres grandotes. Cuando la conocí, estaba con un noviecito que le decían “Coqui”, que tenía facha y era altísimo, y que lamentablemente murió muy joven. Después se metió conmigo, que mido 1,88 y entonces tenía mucho lomo porque jugaba al rugby. Finalmente, se casó con Néstor, que mide 1,87. Era muy cariñosa y, en el fondo, vulnerable. Yo sentía que necesitaba mucho cariño y caricias. Me vivía inventando sobrenombres, uno de sus predilectos era “Munino” y no se perdía ninguno de mis partidos. Nos quisimos mucho. Sé que fui su primer amor y ella, el mío.

Así recuerda Raúl Cafferata al hablar de Cristina Fernández. Aquella chica que conoció cuando ella tenía 15 años y él, 21. La primera vez que la vio, fue en el balneario del Jockey Club de La Plata. Ella pasó a su lado como un suave suspiro del verano agitado del ’68: minúscula bikini en un cuerpo perfecto, bronceada, enigmática y altiva.

El dice que se volvió loco, hasta que la encontró y la enamoró. Estuvieron juntos cinco años, hasta que en la vida de la joven aparecieron Néstor Kirchner y una militancia que a Cafferata jamás le interesó.

Con algunas canas y unos kilos de más, y un mínimo y disimulado tono de nostalgia en la voz, Raúl “Lagarto” Cafferata pertenece a una familia de la típica burguesía platense.

Conserva fotografías de aquellos años, que enseña y revela orgulloso de que él fue el autor de esos retratos en blanco y negro –uno de ellos, conocido– que muestran a una Cristina adolescente, bella, con el cigarrillo entre los dedos, recostada en las rejas del zoológico de La Plata.

––Vivía sacándole fotos, me encantaba. Estuvimos cinco intensos años de novios. En esa época, el sexo era todo un tema, ¿no? Todo era incompleto. Además, ni siquiera había lugares para estar, los telos no se estilaban y auto no teníamos. Mis viejos tampoco, aunque eran oligarquetas, son el tipo de gente que no les importan esas cosas. Recién el último año de novios, el padre de Cristina me prestaba el auto, un Chevrolet 400 color dorado. Yo era un irresponsable total y ella, todo lo contrario. Me gustaba salir con mis amigos y quedarnos hasta la madrugada por ahí. Sé que muchas veces ella me esperó y me aguantó sin decir nada, y yo no llegaba o llegaba horas después… Qué sé yo… ¿Ves esta foto acá, en esta revista? ¿Ves sus manos? Las tenía igualitas de cuidadas, con el mismo corte en las uñas, era una reina de linda… ––dice y muestra una revista dominical del diario La Nación, en la que Cristina ocupa la tapa, cuando Kirchner ya había sido electo.

Para comprender el presente es necesario remontarse a los orígenes. Conocer los primeros pasos de una mujer que se ganó por derecho propio su lugar en la historia patria. Ingresar en puntas de pie a un espacio de su privacidad, ese que guarda bajo siete llaves y del que le molesta y le inquieta dar detalles, pero que a la luz de los acontecimientos se me hace imprescindible revelar. Para comprender y saber. Para romper con los próceres, los secretos y las estúpidas ingenuidades. Sin hipocresías. Para mostrar que cada hembra, célebre o no, esconde misterios, poderes varios, instintos y sabiduría. En 1880, Minna Mauer, inteligente feminista alemana, dijo: “Si se incluyese como un factor en la historia todo lo bueno y todo lo horrible que las mujeres han hecho en el mundo, ¡qué diferente sería la historia!”. Después de todo, ¿de qué estamos hechas? ¿De disfraces de acero y make-up? ¿De vidas inventadas para beneplácito de los otros? ¿Por qué muchos nos definen sólo por nuestras relaciones con los hombres? ¿Acaso no tenemos historia propia, buena o mala? ¿No somos vulnerables y tenemos hambre en el alma y en el corazón? ¿No fuimos adolescentes atrevidas e inseguras como todas? ¿No nos enamoramos del hombre equivocado, amamos y nos amaron, tuvimos sueños que no se concretaron o ilusiones que se evaporaron, miedos, inseguridades y angustias, dolores que hacían doler los huesos, flaquezas, lágrimas y risas? ¿Cuáles son las venas y los músculos que conforman la intimidad de Cristina Fernández? ¿Cuál fue su pasado? ¿Qué relatos se extraviaron entre los hilos del tiempo? ¿Contamos a un bello maniquí o a una mujer de verdad?

El certificado de nacimiento dice que Cristina Elisabet (sic) Fernández nació el 19 de febrero de 1953 a las 12:15 horas, en La Plata. Hija de Eduardo Fernández y Ofelia Wilhem, el documento oficial cita como sitio de la parición un lugar llamado “Eva Perón”. Sorprendida, creí que se trataba de un hospital o de un sanatorio de la ciudad. Ofelia Wilhem, atenta, me quitó la duda: “Cristina nació en la casa de una partera que vivía aquí cerca, a pocas cuadras de la casa. Era lo que se estilaba en esos años”.

Cuando Cristina lanzó el primer llanto, la Argentina caminaba tiempos confusos y el futuro no se mostraba ni promisorio ni alentador.

Un país dividido por pasiones y resentimientos. El 26 de julio de 1952, luego de una corta y dolorosa agonía, había muerto, víctima de un cáncer, María Eva Duarte de Perón. A partir de su desaparición, se desnudaron las más bajas y violentas pasiones de sus enemigos y comenzó una idolatría alrededor de su figura que, con el tiempo, la convierte en mito indiscutible e insoslayable; la mujer icono de todas las mujeres, el espejo de las que se decidían a ingresar en el terreno salvaje de la política.

La Plata no era una isla. El sueldo mínimo de la administración pública era de 250 pesos; el de un obrero, de 310 pesos. El litro de leche costaba 30 centavos, igual que un café express chico; el café con leche completo valía 60 centavos. Según el archivo del diario El Día, el puerto de La Plata pasaba por una gran actividad exportadora y mucha demanda de mano de obra. Había un fuerte auge de la actividad en los cines y teatros. El tranvía se deslizaba por diagonales y el comedor universitario, fundado en 1935, era centro de acalorados debates estudiantiles. El famoso pianista Arturo Rubinstein dio un concierto organizado por la Biblioteca Musical Verdi. Lo siguieron Dick Merzollo, de la Scala de Milán, y el tenor lírico italiano Beniamino Gigli. El Teatro Argentino estrenaba El Matrero, de Felipe Boero y Yamandú Rodríguez. Otras visitas fueron la bailarina y cantante Josephine Baker y los mexicanos Pedro Vargas y Jorge Negrete. La congelación del precio de los alquileres, dispuesta por una ley especial, favoreció a las familias más humildes, y que se mantuvo hasta finales de los años 70. Surgen ídolos populares: Pascualito Pérez y José María Gatica. La ciudad también tenía lo suyo. Emilio Pettoruti, el célebre y talentoso plástico de los arlequines, pájaros y solos, había nacido en La Plata en 1892. Cuando Cristina llegó al mundo, en el Palacio de la Calle 6 estaba instalado Carlos Aloé, al que Domingo Mercante –un gobernador que manejó por un largo período el territorio provincial– le había traspasado el mando.

Luego de la muerte de Evita, la ciudad cambió de nombre por un breve tiempo: “Ciudad Eva Perón”, y el empalagoso libro supuestamente escrito por ella, La razón de mi vida, que muestra a una mujer sumisa a su hombre y conductor, pasó a ser lectura obligatoria en escuelas primarias y secundarias.

Se acercaba el final de una era.

“Que la asignación del nombre Eva Perón constituye una valoración contemporánea, sin la significación que confiere la resonancia histórica pretérita; que debe dejarse a juicio de la historia, la razón y el merecimiento que exaltan a figuras; que razones históricas y el aval de una tradición hondamente arraigada señalan la propiedad del antiguo, y que es un verdadero clamor el anhelo popular de restitución”, decía la norma que regresaba la nominación de la ciudad a la original: La Plata. Comenzaban años de oscuridad e intolerancia a la par del crecimiento de una niña que abría sus grandes ojos oscuros al mundo que la rodeaba, con una curiosidad insaciable, querida y consentida por un entorno familiar simple y sin lujos (...).

Sigue

––Era una esponja, no paraba de aprender y aprender. Leía todo, escuchaba todo y observaba todo. Algunas veces íbamos a reuniones con mis padres con cierto protocolo y ella estaba siempre a la altura de las circunstancias, y mirá que era chica. Discutía con mi padre de política y de historia, con una profundidad que asombraba. No hacía ni decía nada fuera de lugar. No sé de dónde lo habrá aprendido, pero lo traía en la sangre. Era una lady.

Cuando Cristina Fernández conoció a Raúl Cafferata, hacía poco que había ingresado al tercer año del Colegio de la Misericordia, proveniente del público y popular Comercial San Martín. Las chicas que llegaban al edificio de 4 y 44, provenientes de otros colegios, difícilmente lograban la estima y el respeto que las religiosas y los docentes tenían por las que conocían desde niñas y habían sido moldeadas y educadas con las más profundas convicciones católicas.

Cristina Fernández, sin embargo, era y es católica por convicción y, como muchos, pasó por períodos de alejamiento y contradicciones con su fe. De enojos con Dios. Pero sobre todo, con la Iglesia. Explica que este enojo le duró un largo tiempo y con motivos claros. La dictadura que llegaría en 1976, los asesinatos y las desapariciones de amigos y compañeros, los horrores descubiertos en los campos de concentración y la actitud cómplice de la mayoría de los que conducían la Iglesia la hicieron alejarse.

Es creyente, pero no es fanática.

La llamada Revolución Libertadora juró arrasar con cualquier vestigio de peronismo. Ocurriría todo lo contrario. El viejo conductor comenzaba a dirigir las operaciones desde su exilio en Puerta de Hierro. El movimiento se reorganizaba en todas las catacumbas del territorio nacional. Surgía la rebelión y se rearmaba lentamente la Juventud Peronista. Al mismo tiempo, en Roma comenzaba el mítico Concilio Vaticano II, con Juan XXIII al frente, que señaló cambios revolucionarios en la Iglesia y el nacimiento de los que más tarde se llamarían los sacerdotes del Tercer Mundo.

En julio de 1963, la JP realiza su Primer Congreso, pero no logra la unificación. Nacen el Movimiento de la Juventud Peronista, encabezado por Envar El Kadri, y la Juventud Revolucionaria Peronista, que dirige Gustavo Rearte. Ese mismo mes, las elecciones, con el peronismo proscripto, dan el triunfo al radical Arturo Illia. Tacuara sale a la luz con el asalto al Policlínico Bancario y en un absurdo accidente de colectivo muere un icono de los años felices del peronismo, el boxeador José María Gatica. Oscar Alende había gobernado la provincia de Buenos Aires y su gestión fue aprobada por peronistas y antiperonistas. El Lobo, el club de los amores de Ofelia Wilhem, había realizado una supercampaña y en su 75º aniversario trae a La Plata al Santos de Brasil, con Pelé, Zito, Coutinho, Pepe y Gilmar, famosos integrantes de la selección brasileña. Julio Cortázar publica su célebre Rayuela y el 29 de septiembre de 1964 aparece Mafalda. Los carnavales de Brasil hacen furor y un grupo de universitarios platenses trae una escola do samba para amenizar los bailes. A partir de allí se transformó en una moda que perduraría hasta mediados de los 70.

En diciembre de 1964 fracasa una operación que traía de regreso a Perón. El avión es detenido en Brasil y obligado a regresar a España.

Los medios más importantes predicen la caída de Illia, muere Alfredo Palacios y se estrena la maravillosa película de Leonardo Favio Crónica de un niño solo. En La Plata se construyen los primeros edificios de varios pisos y hacen furor las galerías comerciales. En lugar de juntarse en las esquinas, las barras de amigos se reúnen en barcitos ubicados adentro de las galerías. En una de ellas, Raúl Cafferata es bautizado “Lagarto”, porque vivía desparramado sobre las mesas, como “un lagarto al sol”. El club de rugby Los Tilos salta a la fama gracias a “Pochola” Silva, un platense que quedaría en la historia de ese deporte. Jorge Luis Borges, Ernesto Sabato y Victoria Ocampo dictan conferencias en la ciudad y el comedor universitario se traslada definitivamente a 1 y 50. Nace la FURN, Federación Universitaria para la Revolución Nacional, y el peronismo ingresa a los golpes a la Universidad de La Plata.

“A la violencia brutal de la antipatria, opondremos la violencia popular organizada”, era la frase de Eva que aparecía pintada en las calles. En agosto de 1967, 18 obispos del Tercer Mundo toman partido por los pobres, contra el “colonialismo del dinero”. Surge Helder Cámara, obispo de Recife, en Brasil, quien dice una frase que hará historia: “La violencia de los de arriba engendra la violencia de los de abajo”. El 8 de octubre es asesinado, en Bolivia, el Che Guevara, y en mayo de 1968 estalla en París una célebre revuelta estudiantil que llevaba como consigna “la imaginación al poder”. Era el “mayo francés”. Llegan tiempos de mutaciones violentas y urgencias de participación (...).

Cristina fue a Ezeiza el 17 de noviembre de 1972. Dicen que estaba ansiosa y feliz frente a la posibilidad de participar en la movilización que iba a recibir a Perón. Fue una de esas tantas jóvenes guerreras que enfrentaron los tanques y defendieron su derecho a marchar y llegar. Néstor Kirchner se movilizó con sus compañeros de la FURN. Para el amor, faltaba un poco.

—Ingresé a la FURN en 1972, de Veterinaria, y al poco tiempo me tocó la movilización a Ezeiza, para el operativo retorno. Una experiencia única, inolvidable. Me acuerdo del “Gaucho” Fornasari, de Carlitos Dapcich y del “Amarillo”. Salimos en tren desde La Plata hasta Turdera y caminamos toda la noche en silencio. Llovía torrencialmente, pero estábamos felices. Era muy emocionante y no sabíamos qué iba a pasar. Se escuchaban los pasos de miles de personas bajo la lluvia. Se sentía una fuerza y una emoción increíble en la gente. Cuando llegamos a Ezeiza, no pasamos del alambrado. Estaba el Ejército –dice Manuel “Gallego” Pedreira, ex dirigente de Montoneros.

––Cuando se organizó la marcha para recibir a Perón, mi padre se puso frente a la columna de la JP. Con sus 64 años, caminó como todo el mundo, y llegaron al río Matanza, donde fueron detenidos por una barrera de tanques y soldados. Allí había militancia de base, chicas y muchachos que no estaban encuadrados en nada, militantes de las organizaciones de la juventud. No estaban ni los encumbrados dirigentes, ni los grandes sindicatos, era el pueblo y principalmente la juventud –recuerda Gonzalo Chávez–. De todo el interior iban llegando columnas que confluían sobre Ezeiza; no llovía, diluviaba, y eso hacía más lenta la marcha. De La Plata seríamos más de diez mil personas. Los militares impidieron que el pueblo tomara contacto con su líder, pero Perón ya estaba en la Argentina…

Cuando aquella mañana destemplada, después de 17 años y 52 días de exilio, Perón descendió del avión en Ezeiza, lo esperaban José Ignacio Rucci y Juan Manuel Abal Medina. La escena, célebre, muestra a Rucci con el paraguas en la mano cubriendo al líder y a un costado, a Abal Medina, Isabelita y López Rega.

La fórmula Cámpora-Solano Lima obtiene el 49,59 por ciento de los votos y Balbín-Gamond el 21,3 por ciento. Se suspende el ballottage. El 30 de abril, en el estadio de Argentinos Júniors, se realiza el “Festival del triunfo” con Pescado Rabioso, Pappo, Sui Generis, Nebbia, Gieco y Pedro y Pablo. El 25 de mayo de 1973 es una fiesta.

LA CHORRA


Fundación Atlas 1853 - 06-Sep-10 - Actualidad


La presidenta anunció que el gobierno nos va a seguir robando

Luego de varios procesos inflacionarios Argentina todavía no comprende las causas de la inflación y el pueblo nuevamente es víctima del saqueo del gobierno mediante el uso del Banco Central

por Marcelo A. Duclos

Una persona tiene que trabajar para hacerse de sus recursos. Puede salir al mercado a ofrecer algo a cambio de su tiempo y trabajo y de esta manera adquirir sus ingresos. También tiene la posibilidad de pedir prestado o vender objetos de valor de su propiedad, como las famosas “joyas de la abuela”, como algunos denominan las privatizaciones que encaran los Estados (no porque las empresas entregadas sean valiosas como una piedra preciosa, sino porque un privado advierte una posible mejor explotación de las mismas a futuro). Los gobiernos tienen ciertos privilegios a la hora de conseguir liquidez, pero al igual que el resto de la gente, no puede “inventar” plata. O sea, de algún lado tiene que salir. Como nosotros puede pedir prestado, pero el gasto lo afrontará la población y lo tendrá que recolectar una futura gestión. También puede vender activos, cobrar impuestos… y lamentablemente robar.

Si, robar. Pero lo más grave de esta situación es que las víctimas no perciben el robo, y si bien eventualmente se quejan, no perciben el manotazo a su propiedad ni comprenden lo que pasó, por lo tanto, no buscan la solución en la oposición al ladrón de turno. Estamos hablando de la tristemente célebre inflación.

Mientras que Cristina Fernández sale a decir que piensa utilizar en BCRA como fuente de financiamiento del Estado, los medios de comunicación cubren la noticia sin relacionarla con uno de los temas que más preocupa a la opinión pública: el aumento de los precios. En esta oportunidad los adulones de turno aplaudían el anuncio del pago de la deuda con reservas y la impresión de $20 mil millones antes de fin de año.

Tanto el desprendimiento de reservas como la emisión monetaria por encima de los requerimientos del mercado tienen un correlato en el valor del peso, por lo tanto en la cantidad de bienes y servicios que se compran con cada unidad monetaria. Por el tiempo que la creencia popular siga pensando que el problema del aumento de precios está en la mercancía valuada y no en el billete que la compra, la tesis de la especulación seguirá proponiendo el control de precios con los únicos resultados que trajo en la historia: el fracaso de la medida, persecución a los comerciantes, la escasez de productos y la merma en su calidad y/o tamaño.

Mientras el gobierno dilapide las reservas internacionales que dan respaldo al alicaído peso nacional abre el juego a posibles corridas cambiarias, donde la gente sospechando la pérdida de valor de su moneda, corre a atesorar en dólares pagándolos cada vez más. Mientras que el gobierno emita billetes para financiar el gasto público, cada billete impreso restará valor a cada peso en poder de la gente. A pesar de que la presidenta reclame una “nueva teoría financiera” nada de lo que pueda hacer va evitar que el peso escape a las leyes de la oferta y la demanda. Mientras el Banco Central
aumente la emisión, el incremento de billetes (como cualquier otro bien) le quitará valor a los mismos. Por más que lo niegue la presidenta, el BCRA, como cualquier ofertante monopólico, puede determinar precio o cantidad, pero no las dos cosas al mismo tiempo ya que la manipulación de una variable determina la otra.

Lamentablemente pareciera ser que el argentino promedio se da cuenta que le roban sólo si de su billetera si le sacan 50 de los 100 pesos que tiene, pero parece que no se da cuenta cuando el billete sigue estando ahí, pero compra la mitad de cosas que antes.

Las "mazmorras" de Pettinato, premiadas por Kirchner

Néstor Kirchner condecoró post mórtem al ex director de los presidios, Roberto Pettinato. Cipriano Reyes, el hombre del 17 de octubre, quien pasó años en las "mazmorras argentinas", recordaba a Pettinato como torturador. Cómo llega al homenaje el conductor de un régimen penal de violaciones a la integridad humana. Este capítulo oculto no perturba la conciencia de los actuales manipuladores del dolor colectivo. En su tribal idea de los derechos humanos, ciertos tormentos pueden ser motivo de homenaje. Importa a la comprensión histórica señalar que esbirros de los años 50’, como Jorge Osinde, condujeron cacerías en 1973, en el prólogo criminal de la dictadura de 1976.
Por Ariel Kocik. Una investigación enviada para ser publicada en ANRed y que rastrea polémicos y duros hechos de la historia reciente.
Ya están dadas las condiciones totalitarias... El gobierno está decidido a arrojar el peso de la crisis sobre los hombros obreros. Por eso depura a los sindicatos".
Moisés Lebensohn, 1949.

"Aquí no hay ningún preso político".
Héctor Cámpora, febrero de 1955.

El poder actual se jacta de su "memoria", pero algunos horrores de la historia no emocionan a su gente. No interesa, por ejemplo, que durante los dos primeros mandatos de Juan Perón, la tortura a los detenidos políticos fue sistemática, como declaró Alberto Caride, médico de la Sección Especial de la policía, quien asistía a los picaneados. Como bendiciendo a un sadismo infame, precursor del terror de estado, Néstor Kirchner condecoró post mórtem al ex director de los presidios, Roberto Pettinato, conferencista "progre" en el extranjero, más conductor de un régimen penal de violaciones a la integridad humana, según testimonios autorizados y coincidentes. Cipriano Reyes, el hombre del 17 de octubre, quien pasó años en las "mazmorras argentinas", recordaba a Pettinato como torturador. Sus relatos guardan correspondencia con los de presos políticos como el periodista Alfonso Nuñez Malnero, el ingeniero Roque Carranza, el doctor Juan Ovidio Zabala, y diputados como Santiago Nudelman o Arturo Illia.
Consta en impecables denuncias que Pettinato convirtió en "campos de concentración" a los pabellones V, VI y VII de la Penitenciaría Nacional, donde los rehenes políticos fueron vejados por su modo de pensar. Este capítulo oculto no perturba la conciencia de los actuales manipuladores del dolor colectivo. En su tribal idea de los derechos humanos, ciertos tormentos pueden ser motivo de homenaje. Importa a la comprensión histórica señalar que esbirros de los años 50’, como Jorge Osinde, condujeron cacerías en 1973, en el prólogo criminal de la dictadura de 1976.
Además, cavernarios verdugos de los años cuarenta, como Cipriano Lombilla y José Amoresano, fueron amnistiados en 1973 por Cámpora y Perón, según afirmó Ernesto Weinschelbawm. En 1983, una amnistía más amplia, propuesta por el abogado Italo Luder, fue apoyada por la posible mayoría de quienes conforman el actual gobierno.
Un país que premia a los verdugos
"Tuvo una tarea prominente en un lugar muy difícil... debe ser tomado como ejemplo", afirmó Néstor Kirchner, al homenajear a Pettinato en el 2005. Contra su habitual discurso, el ex presidente bendijo a la represión, negando a las víctimas. Por cierto, el "régimen penitenciario justicialista" tuvo un éxito publicitario notable, pero torturas y humillaciones a la persona humana salieron a la luz gracias a hombres tan serenos como Arturo Illia, quien se arriesgó junto a Santiago Nudelman o Alfredo Palacios para esclarecer un espanto sistemático y un régimen penal alevoso.
Ese trabajo, y la memoria de víctimas como Cipriano Reyes y Dardo Cufré, autores del 17 de octubre de 1945, recibieron el peor tratamiento. Con su homenaje, Kirchner saludó a una avergonzante tradición histórica. En 1948, Perón felicitó y ascendió al verdugo Salomón Wasserman (el día que torturó a Cipriano Reyes); y en 1949, el gendarme Solveyra Casares, brazo represivo de Perón, felicitó al comisario Lombilla y a su gente, por torturar a decenas de obreras telefonistas en la Sección Especial. En 1953 fue ascendido el torturador Juan Carlos Cardoso, quien afirmaba "me cago en todos los jueces del país". El policía Francisco Lozón fue felicitado por el ministro de Trabajo, José María Freire, por su represión a la huelga ferroviaria. En 1955, Lozón torturó al médico comunista Juan Ingalinella, quien murió. El sádico Lombilla también fue ascendido y reubicado en la provincia, cuando su rol dantesco se hizo famoso.
La psicopatología de esta "mano de obra" fue estudiada por el doctor Santiago Nudelman. Eran seres "ambiciosos, egocéntricos... de placer sádico y fina hipocresía. Niegan la presencia de un detenido con la mayor seguridad, mientras gozan de la aflicción familiar". Algunos nombres del terror son Cipriano Lombilla, José Faustino Amoresano, Salomón Wasserman, Juan Carlos y Luis Amadeo Cardoso, el coronel Jorge Osinde, el comisario Benítez, el "manco" Gutiérrrez, Juan Simón Etchart y un largo etcétera que no excluye -según Cipriano Reyes y otros testigos-, al señor Roberto Pettinato, señalado por familiares de víctimas como "el torturador número uno de la época de Perón"[1]. Durante el período 1946-1955, se ejecutaron sufrimientos "técnicos" a los detenidos, mediante la picana y otros suplicios (como la "ahorcada", la "aguja", la "silla", etc.), con amparo institucional de la Secretaría de Informaciones, a cargo de Solveira Casares, con aplicación libre en la Capital Federal, Boulogne, La Plata, Rosario, etc. ¿Puede afirmarse, sin antes investigar, que en los sótanos, "triángulos" y pabellones ocultos de Pettinato, estaba vedado algo que tenía pública bendición presidencial?[2].

Una proscripción olvidada
La historia tiene facetas desconocidas, aunque fundamentales. Como pocos recuerdan, el Partido Laborista que en 1946 llevó a Perón al poder, fue proscripto y perseguido, dejando sangre como la del "negro" Mustafá, Juan Nekrutenko y otros obreros de Berisso. "Los hechos le demostraron muy pronto que a pesar de contar con todos los resortes del poder no podría doblegar, sobornar, ni destruir al movimiento... jamás, posteriormente, Perón se animó a medir fuerzas con el Partido Laborista que lo había repudiado", relató Walter Beveraggi Allende, luego de sufrir la picana y los "fusilamientos". En setiembre de 1948, el diputado laborista Cipriano Reyes, acusado de tramar el crimen de Perón, fue desaparecido por un mes, torturado y cautivo sin garantía para su vida. Beveraggi señala que "más de un centenar" de laboristas fueron secuestrados y torturados. Explicó Reyes: "Fuimos implacablemente perseguidos, calumniados, vejados, torturados, encarcelados y muchos desaparecidos o asesinados..." Afirmó también: "nos obligaron a emprender el camino a las catacumbas de la ilegalidad... nos arrojaron por años, vejados y torturados dentro de las viejas mazmorras argentinas". Cipriano relató las torturas que sufrió en la Sección Especial: "Escuché repetidas veces algo sobre ’la maquinita’, la ’raviolera’... Después de cada pregunta, me hacían una aplicación de picana por algún lugar del cuerpo. Me llevaron al borde de la desesperación y el desmayo." Al otro día le aplicaron picana "desde la planta de los pies hasta detrás de los oídos, por el dorso de las manos, el pecho, los intestinos, los testículos y hasta en la boca. Por los gritos de dolor y las tremendas contracturas en todo mi cuerpo, suspendían un rato su tarea... ellos sabían que todo lo que estaban preguntando lo había inventado el gobierno". No había respiro: "¡Vas a cantar, hijo de puta, o te doy un tiro en la cabeza y después te tiro al río!", le gritó el torturador Lombilla.
Identificó entre los verdugos, además, a Amoresano y a Salomón Wasserman. Reyes fue visto por Roberto Pettinato antes y después de los tormentos. El laborista Beveraggi Allende, quien cayó junto a Cipriano, recordó: "Se aplicaba el alambre electrizado sobre distintas partes del cuerpo, especialmente en el cuello, en el pecho, y sobre todo en las partes más sensibles..." Afirmó que los médicos penitenciarios verificaron las "terribles inflamaciones" de Reyes en las "partes débiles".

Perón felicita y asciende al torturador Wasserman
El 26 de setiembre de 1948, Perón premió a los torturadores, al expresar: "mi felicitación y el reconocimiento al personal... Don Salomón Wasserman; oficial inspector... Reciba, pues, la gratitud del mandatario. Juan Perón". Por decreto, ascendió a Wasserman a subcomisario, y al día siguiente, el esbirro siguió su tarea con saña mayor. En 1953, Wasserman seguía torturando. La afiliada al partido radical Yolanda J. V. de Uzal, declaró: "Pasé un mes incomunicada. Los primeros dieciséis días sin poder dormir ni bañarme... En la sección Capturas del departamento de policía reinaba el comisario Wasserman, quien me propinó una tanda de golpes y patadas... Lo pero fueron los tres días de interrogatorios bestiales y vejatorios de mañana, tarde y noche en la siniestra sección de Orden Político...".
En 1955, Wasserman se quebraría ante su víctima Cipriano Reyes y confesaría: "Perdón, Cipriano. ¡Por mis hijos! ¡Perdón! ¡Fueron esos hijos de puta que me mandaron!". La costumbre de premiar el sadismo no se interrumpió. En 1949, luego de las torturas a las obreras telefonistas, Solveira Casares felicitó al inspector Luis Serrao, y al jefe de la Sección Especial, Cipriano Lombilla, por someter a la picana a un "grupo de comunistas". El diputado Arturo Illia destacó en un informe: "El gobierno premia con felicitaciones públicas a los delincuentes torturadores... se sienten solidariamente respaldados en las más altas zonas"[3]. El oficial Cardoso, de la comisaría 3ª, quien tenía cierto parecido con Perón e imitaba sus posturas, llevó a la denominada "parrilla" a ciudadanos como el profesor Pablo Dellepiane y su alumno Carlos Otto Franchi, torturados ante un cuadro de Sarmiento. El 21 de noviembre de 1954, los medios difundieron el ascenso policial de Cardoso [4]. El diputado Santiago Nudelman afirmó: "estos hechos que conmovieron de espanto y de tristeza, revelan la sistematización científica de la técnica de la crueldad y agravian a la civilización" [5].

"Extranjeros indeseables"
Como un paréntesis, conviene notar que los mitos y el imaginario tienen más fuerza que los hechos reales. Por ejemplo, la vandálica Ley de Residencia se usó para deportar a gremialistas inmigrantes. Resulta curioso saber que John William Cooke defendió ese "derecho del estado a expulsar a extranjeros indeseables". Pues el estado peronista abrió sus puertas a extranjeros como el "ángel de la muerte" Joseph Menguele, el logístico del Holocausto, Adolf Eichman, y el criminal Erich Priebke, ejecutor de la masacre de las Fosas Ardeatinas, tras una sonante orden de Hitler: matar a diez italianos por cada alemán caído, por una bomba de la resistencia romana. Confirmó Perón: "Fueron varios miles de alemanes los que entraron a la Argentina", a quienes acogió "por un sentido de humanidad", ya que en los tribunales de Nuremberg, según afirmó, "se estaba realizando entonces algo que yo, a título personal, juzgaba como una infamia y una funesta lección para el futuro de la humanidad." Rudolfo Freude, hijo del testaferro nazi Ludwig Freude, fue secretario privado de Perón, y el médico personal del presidente, Branko Benzon, ex embajador de Croacia en Berlín, fue amigo íntimo del Fuhrer. La comisión de traslado de los nazis a veces se reunía en el despacho de Juan Duarte en la Casa Rosada, con "allegados" como el colaboracionista belga Pierre Day. Ludwig Freude organizó la gran fiesta de cumpleaños de Evita en mayo 1946.

"Terribles torturas con golpes y picana eléctrica"
Cipriano Reyes narra su encierro en la Penitenciaría Nacional: "Aquí soportamos una más dura y alevosa situación, sujetos a la más intolerable disciplina penal. Los guardias eran casi todos analfabetos -la mayoría de ellos habían sido traído por Pettinato de la prisión de Ushuaia, en la que se aplicaba la tortura y toda clase de vejámenes a los reclusos-; aquí se empleaba el mismo trato; todos éramos patibularios. Varias veces penaron nuestras protestas con 30 días de calabozo en inmundos sótanos, donde en pleno invierno nos alcanzaban una colchoneta de paja a las 10 de la noche y nos la retiraban a las 5 de la mañana. El celador que nos cuidaba no nos permitía dormir... nos negamos a comer la comida con carne podrida... El señor Pettinato, con el alcalde de turno y un equipo de guardianes fuertemente armados, nos tomaba declaración... Cuando se dio cuenta de que no podía presionarnos con la tropa armada, se retiró".
El diputado Santiago Nudelman intimó al presidente Perón a velar por la vida de los presos, cuyas denuncias permitían señalar que "son sometidos a un régimen más severo que el de los condenados por delitos comunes a reclusión perpetua... deben permanecer durante las 20 horas del día, incomunicados... detenidos políticos, por reclamar sobre la mala calidad del alimento, han sido puestos en calabozos de disciplina, llamados ’triángulo’, donde han debido permanecer a obscuras y permanentemente parados, durante 10 y 15 días... esos detenidos deben levantarse a las cinco de la mañana y estar despiertos sin poder recostar hasta la noche". Urgía esclarecer "si es cierto que han sido sometidos a terribles torturas con golpes y picana eléctrica y esos mismos detenidos deben realizar la higiene de la celda y corredores, y lavar los utensilios de uso personal y si los baños son colectivos y en grandes ambientes sin protección alguna", señalando además que se violaba el régimen para enfermos. El informe coincide con los relatos de Cipriano Reyes, Alfonso Nuñez Malnero o el médico Alberto Viñas, quien afirmó: "Es duro y agobiante el régimen de la penitenciaría. La única concesión que tienen en esta los presos es pedir permiso para todo; a la larga debe herrumbrarse la voluntad, la iniciativa y hasta el natural discernimiento". El doctor Nudelman denunciaba que Pettinato tenía montado "un pabellón para delincuentes comunes, de régimen atenuado, que se exhibe como modelo de técnica carcelaria a visitantes nacionales y extranjeros, pero que nunca se han mostrado los cuadros y estado en que se encuentran alojados los prevenidos políticos".

La Penitenciaría, "verdadero campo de concentración"
Insistía Nudelman: "En virtud de qué razones se mantiene en la Penitenciaría Nacional, convertida en verdadero campo de concentración... en violación de las más elementales normas de los derechos humanos a gran cantidad de ciudadanos opositores". Se los mantenía "en riguroso encierro bajo cerrojos, dentro de las celdas individuales de los pabellones V y VI; se los obliga a marchar en fila silenciosa y en los limitados recreos que tienen, se les impide reunirse en grupos de más de tres personas; a limpiar las celdas y lavar pisos y vajillas; no intercambiar libros, diarios ni revistas; no recibir visitas, salvo... familiares de primer grado, una vez por semana durante 50 minutos, que se reducen prácticamente a 20 para verlos a través del doble enrejado del locutorio para condenados de mala conducta y en medio de un griterío que ensordece... no recostarse... desde las cinco de la mañana en que deben estar de pie, hasta la hora de dormir; no trabajar en asuntos personales; no recibir alimentos ni frutas del exterior; ser llamados por el número de la celda; como se hace con los condenados por delitos comunes; violación de la correspondencia y encierro reiterado de los mismos en calabozos y triángulos obscuros, malsanos y tétricos... El régimen alimenticio contraría las más elementales normas de la dietética... mal oliente y de mal sabor; falto de proteínas por reducción de la carne durante la semana y avitaminosis por falta de frutas frescas...Las sobras del mediodía se sirven a la noche. Falta de higiene en los tachos de comida. También en las ropas de cama, toallas y de uso personal, que habrían determinado gran cantidad de infecciones de piel... Esos presos políticos han rebajado hasta 35 kilogramos de peso... se han registrado varios casos de síndrome psicopático, llegando hasta el de alienación mental." Señalaba que el régimen intimidatorio y represivo contra los presos políticos era de "peor severidad que el que se aplica a delincuentes comunes", en un sistema "tendiente a anular la razón y anular la voluntad para obtener el automatismo colectivo, propio de los regímenes totalitarios".

"Perón teme a la palabra firme y combativa de García Velloso"
Nudelman se acordó especialmente de Cipriano Reyes y sus compañeros, como el "mártir laborista". Luis Eugenio García Velloso, quien estaba "ciego desde hace varios años y a quien se le imputa el delito imposible, dada su condición de no vidente, de rebelión y de fabricación de bombas", según denunció en el Congreso. Walter Beveraggi Allende señaló: "Perón teme a la palabra firme y combativa de García Velloso, a quien ni las persecuciones, ni la cárcel, ni la ceguera han privado de su admirable espíritu cívico y de su pasión por la democracia y los intereses del pueblo". Una pequeña hija, Lía García Velloso, debió exiliarse en el Uruguay con solo 7 años. Hoy recuerda el valor de su padre, quien no quiso escaparse, y el cariño uruguayo con los exiliados. Afirma Lía: "Yo no quiero ser catastrófica, no tengo miedo y me hago responsable de lo que digo: estamos en camino a lo mismo, por toda esta coacción..." ¿Y la situación de los presos comunes? Raúl Lamas relató la navidad de 1952, cuando a las mujeres de la cárcel de Olmos les prometieron salir si hacían buena conducta y, ante la negativa, estallaron de rabia. El pelotón lanzó la represión con cachiporras y golpes. "Adentro, seguían aullando las desdichadas. Se asfixiaban.... Entonces, Juan Gómez, justicialista, uno de los colaboradores técnicos del señor Roberto Pettinato, dispuso una medida salvadora. -Echen una bomba de gases por la mirilla... Así se callan... Hubo un nuevo alarido de infierno...", recuerda Lamas, y agrega: "Entre los rostros de las sobrevivientes, desoladas por efecto del gas, que conservaban la mueca del trance de locura que habían soportado... Sobre las gargantas de se entrecruzaban surcos sangrientos, acaso trazados por las uñas de las propias víctimas, al sentirse ahogadas", señalando que a dos detenidas muertas las llevaron a un lugar ignorado [6].

Mil alfileres de fuego
La FUBA denunciaba que en la cárcel de Olmos "la alimentación era pésima, y de acuerdo con los informes médicos, los detenidos se encontraban en estado de desnutrición". [7] El movimiento estudiantil, inspirado en la Reforma de 1918, se rebeló contra las autoridades falangistas y los comandos de delación, poblando las cárceles del país, apoyando luchas obreras abandonadas por los diputados oficialistas, como las textiles y metalúrgicas. Desde 1945, el alevoso asesinato del estudiante Salmún Feijóo se convirtió en símbolo de una lucha por recuperar las universidades intervenidas y purgadas. Los certificados "de buena conducta" para estudiar, los expedía la misma policía que los torturaba. Los estudiantes Félix Luna y Emilio Gibaja fueron picaneados en la comisaría de Boulogne, por apoyar la huelga ferroviaria de 1951. Gibaja guarda la carta que le escribió Manuel Amigo, el policía que lo torturó: "Soy el funcionario policial que tuvo la obligación de interrogarlo en 1951... Durante años me persiguió el insidioso recuerdo como una puñalada y aunque después supe que le habíamos curado el asma con el procedimiento electromecánico que le aplicamos entonces, nunca dejé de sentir un cruel remordimiento..." El radical Juan Ovidio Zabala también fue torturado: "Me habían picaneado el comisario Etchart y el oficial González. Entonces me dijeron: ’Te vamos a matar. Y a tu cadáver lo vamos a tirar en una zanja’... Esto prueba que los torturadores nunca han sido torturados. Ignoran que frente al dolor físico que produce la picana, la muerte es una liberación... La energía eléctrica pasa dentro de uno. Mil alfileres de fuego se clavan en la cabeza, en el corazón, en el estómago, en la boca, en todas partes." Zabala agrega que el comisario torturaba borracho y más de una víctima "se le fue" en esas sesiones macabras. "Irse", significaba la muerte.

La Sección Especial
La estructura represiva tenía una dimensión muy superior a la imaginada. Intervenido el gremio telefónico, depuesto su líder laborista Luis Gay, muchas rebeldes telefonistas se negaron a someterse al "régimen de Espejo y Perazzolo" y se sindicaron libremente. Arturo Illia denunció que "la turba de la sección especial, dirigida por los conocidos torturadores Lombilla y Amoresano, asaltaron, sin orden judicial, cuarenta hogares de telefónicos" en abril de 1949. Al menos veinte mujeres sufrieron los tormentos en la Sección Especial. Fueron torturadas Nieves Boschi de Blanco, Beatriz Dora Fernández, Nelly Galardi, Irene Rodríguez, Paulina Manasaro, Raquel Soto, Segunda Gil, Luci Vidal y el obrero revisor Hamlet Fassone, entre otros. Raúl Lamas señaló que Lombilla se dirigió a una obrera en especial: "le clavó un tremendo rodillazo en el vientre... La hemorragia fue inmediata. Poco después; tirada en un calabozo, perdía un hijo". El informe de Illia afirma la versión: "la señora de Blanco perdió el hijo, directamente, a raíz de los castigos recibidos." Blanco había recibido picana "en los oídos, seños, vientre, ingle, órganos genitales y piernas, con una toalla húmeda como conductor". A su vez, el obrero Hamlet Fassone relató: "Aplicáronme después la picana eléctrica con intensidad de 50 a 100 voltios, en el pene, testículos y ambos muslos y con voltaje de 100 a 150 en la cabeza... Los empleados policiales acusados han sido oficialmente felicitados por sus superiores".

"Las torturas se habían convertido en ciencia"
Alberto Juan Caride, médico de la Sección Especial, pudo romper el cerco y denunciar todo lo que vio. El jefe Lombilla se vanagloriaba del apoyo del presidente Perón a su familia. El mismo represor le confesó a Caride: "Cómo usted verá, a los muchachos se les fue la mano con uno de nuestros presos (el estudiante comunista Mario Bravo) que se encuentra ahora inconsciente -y agregó- si no puede hacer nada por él, no se preocupe. Si muere será uno menos." Sostiene Caride: "Me di cuenta entonces, por primera vez... que las torturas se habían convertido en ciencia. Estos brutos que ahora me rodeaban eran especialistas en el arte de producir sufrimientos. Ellos lo sabían y se jactaban del perfecto conocimiento de cuánto tiempo podían continuar torturando sin que la víctima de sus endiabladas manifestaciones muriera sobre la mesa." Las denuncias de Caride le salvaron la vida a Mario Bravo, y estudiantes de todo el país se jugaron la suya para lograr su reaparición. El comisario Lombilla también le dijo a Caride: "Ahora usted es nuestro prisionero... Nuestros presos no tienen ninguna garantía...Desde el punto de vista estrictamente legal yo podría ser condenado en mil casos. Aquella pila de papeles que usted ve allí (de unos quince centímetros de alto) son denuncias ante la justicia de presos de la Sección Especial. Los jueces las mandan de vuelta aquí y yo las archivo...".
Agregó Lombilla: "Mi subjefe aquí, en la Sección Especial, José González, es también subjefe de la División de Información Política del presidente de la República, y el jefe es Guillermo Solveira Casares. La oficina de Solveira Casares es contigua a la propia oficina de Perón en la Casa Rosada. González tiene un escritorio allí donde va diariamente... él (Solveira Casares) simpatiza mucho con la Sección Especial, tanto que, aún ahora, viene frecuentemente a presenciar los interrogatorios. Algunas veces se quita el saco y pega cuando es necesario." También se torturaba en los altos de la comisaría 7ª, donde funcionaba Orden Político, a cargo del comisario Camilo Aníbal Racana. Según recuerda el ex comisario Jorge Colotto, una víctima, el radical Arturo Mathov, le pegó un cachetazo al jefe Racana. [8]

"Régimen penitenciario justicialista"
Roberto Pettinato ingresó al Servicio Penitenciario en 1934. El socialista Alfredo Palacios denunció en esos años que "en la Penitenciaría Nacional había una sala de tormentos y existió la silla, existió el ’tacho’, así como todas las invenciones diabólicas..." La silla y el tacho se repiten en las denuncias de los torturados por el peronismo, junto a la picana, que corría con mano libre en las comisarías, al amparo de Solveira Casares. [9]
Otra tortura fue "el triángulo", un calabozo muy estrecho, oscuro y anegado de agua para castigar a presos desnudos, durante días, que funcionó en la Penitenciaría en la década infame, y también en los años de Perón, como consta en las denuncias. Pettinato condujo el tenebroso penal de Ushuaia desde 1939. Luego fue asignado a Buenos Aires, y fue elegido por Perón, junto al siniestro gendarme Solveira Casares -dueño de un prontuario pavoroso con denuncias de crímenes en el Chaco-, como encargados para "perfeccionar" el régimen penitenciario del general Agustín Pedro Justo. Pero además, Pettinato fue nombrado subdirector general de Propaganda de la Secretaría de Informaciones del Estado, la oficina que conducía el propio Solveira Casares. Señala Hugo Gambini que a Pettinato se le asignó "el primer intento de montar un Ministerio de Propaganda -parecido al del Tercer Reich- que luego se plasmó con la llegada de Apold". Convertido en director de los Institutos Penales desde 1947, la dictadura del General Francisco Franco, que aplicaba la pena del garrote vil a los presos, condecoraría a Pettinato con la Medalla de Oro al Régimen Social Penitenciario.
Destaca Hugo Gambini: "En esos mismos días en que la ’valija gris’ de la picana eléctrica circulaba impunemente por las dependencias oficiales, Pettinato disertaba en el aula magna de la Facultad de Derecho y ciencias Sociales", mientras citaba a "la sabia conducción del general Perón y a la inspiración espiritual de Eva Perón". Agrega Gambini: "En abril de 1953 -mientras en Buenos Aires se celebraban las sesiones de torturas dirigidas por los hermanos Cardoso-, Pettinato se lucía en Río de Janeiro exponiendo sus propuestas en un seminario latinoamericano... Con la mayor naturalidad, Pettinato hablaba en el exterior de ’perfeccionar el trato humanitario a los presos’, mientras en la penitenciaría a su cargo se refinaban los métodos más crueles para hacer confesar a los detenidos a disposición del Poder Ejecutivo, un aspecto del penitenciarismo justicialista que no se comentaba en las conferencias."

Kirchner premia las mazmorras y el calvario al líder del 17 de octubre
Según dicen, Pettinato era recordado por Cipriano Reyes como torturador. A los 90 años, Cipriano tenía las marcas de sus crudos años en la Penitenciaría. Recuerdan los suyos que, al verlo en algún medio, el apacible abuelo exclamaba: "¡hijo de puta... ahí está el hijo de un torturador!". Pettinato fue condecorado post mortem por un presidente. "Tuvo una tarea prominente", afirmó Néstor Kirchner, y agregó: "Debe ser tomado como ejemplo... es muy importante cuando una sociedad empieza a recordar a sus mejores hombres". [10] Lo esencial del relato es que Cipriano tuvo una voluntad conciliadora militante, casi religiosa, para no alimentar odios inducidos, ya que "pese a las marcas morales y carnales, reconocemos un hermano en cada argentino". Lo que da más fuerza de verdad a sus palabras.
El diputado Ernesto Cleve visitó a su amigo Reyes (a quien acompañó el 17 de octubre) en el presidio, y lo encontró en estado lacerante, víctima de tal castigo físico que no podía caminar y apenas conseguía hablar. Cleve elevó la denuncia en persona al llamado "mandamás". La seca respuesta del líder fue: "usted habrá visto mal, porque a los presos no se los lastima". Cleve decía que el castigo corporal a Cipriano era por orden de Perón. [11]
Reyes organizó a los presos para protestar contra el régimen penal. Viejos detenidos como Ovidio Zabala recuerdan su solidaridad, encargado, por ejemplo, de atender a los nuevos presos, estimularlos, y enseñarles a vivir de la mejor manera posible en ese lugar. El diputado Agustín Rodríguez Araya brindó otro elocuente alegato: "Señor presidente de la República, esta es la carta que me ha enviado Cipriano Reyes, que está preso y torturado, sin garantía para su vida. Yo solicito al señorpresidente que garanticelaseguridad y la libertad de Cipriano Reyes y sus compañeros de causa". El doctor Juan Ovidio Zabala, preso por militante radical, recuerda que Roberto Pettinato golpeaba personalmente a los detenidos políticos -que se hallaban en malas condiciones físicas y bajo un terror moral que buscaba destruir su voluntad- usando su vocación por el boxeo para tales fines. Según una versión, les pegaría a los presos mientras estaban atados.

"Fueron torturados sin permitirse la investigación"
Santiago Nudelman agrega más detalles sobre los siniestros pabellones ocultos por Pettinato: "Centenares de obreros ferroviarios, bancarios y de los frigoríficos... pueblan las cárceles... Los pabellones V, VI y VII de la Penitenciaría Nacional están convertidos en campos de concentración. Encierros rigurosos e incomunicaciones, mala alimentación, exigencia de certificados de buena salud y conducta, para que los hijos puedan ver a sus padres y las esposas a sus maridos, tras un locutorio de doble y sombrío enrejado y a medio metro de distancia son las características del régimen penal implantado... que no se aplica hoy ni a los criminales más terribles... Militares y civiles, obreros y estudiantes fueron torturados sin permitirse la investigación para fundar responsabilidades".
El diputado Nudelman también denunció que tres señoras fueron alojadas en el pabellón V, "con igual severidad de trato". También demostró que Pettinato le coartó el libre contacto con sus defendidos, violando todo reglamento. Coincide con Argelia Reyes, hija de Cipriano, quien recuerda la caída de su padre y señala: "Ahí empezó a andar mi mamá: no quedó repartición donde no fuera a ver dónde estaba. En todos lados le decían: acá no está, acá no está, acá no está... igual que en el 76’: acá no está". Hasta que Roberto Pettinato le dijo a su madre: "cuando esté en condiciones de que usted lo vea, lo va a ver". Señala Argelia: "No lo podían mostrar hasta que no se compusiera de todo lo que le habían hecho... Ahí empezó nuestra peregrinación, y la de él, porque él no se calló la boca ni preso, ni dentro de la cárcel. Dos por tres llegábamos con mi mamá desde Gonnet hasta Villa Devoto, y no tenía visitas, lo habían castigado porque hacía lío dentro de la cárcel. Porque la comida era mala, porque los custodiaban... no le podíamos ni tocar la mano, ni darle un beso". La incomunicación serviría para castigar a los presos rebeldes y ocultar su castigo corporal. La hija del líder laborista tenía entonces 14 años. "No es fácil tener siete años preso a un padre, sin haber cometido nada, nada más que por pensar en contra", afirma. En 1951, la huelga ferroviaria fue cargada con violencia. "Más de dos mil obreros ferroviarios fueron detenidos y alojados, muchos en vagones durante varios días, antes de llegar al penal por el solo ’delito’ de huelga", denunció Nudelman.
El gremialista Héctor Laerte Franchi recuerda que hubo "apaleamientos, picaneos, golpes de toalla y otras habilidades policiales, como las de humillar a las visitas femeninas del cuadro noveno de Villa Devoto". Los ferroviarios compartieron penurias con el célebre artista Atahualpa Yupanqui, golpeado con bastones y encarcelado. Caerían presos los sindicalistas Ramón Suárez (portuario), Manuel Bianchi (petrolero), el radical Alberto Candioti, el estudiante socialista Luis Vila Ayres y otros acusados de conspirar contra el estado, víctimas además del decreto de "estado de guerra interno", que permitía la amenaza de la ley marcial. Afirma Reyes: "Las cárceles iban llenándose de presos; el vejamen y la tortura estaban a la orden del día. Así llegó a la Penitenciaría Nacional la última tanda que el llamado ’gobierno democrático’ ponía bajo su rigor". Agrega Cipriano: "Cufré y yo seguimos como rehenes. Era tanto el odio de la jauría peroniana que nos encerraron en los mugrientos sótanos". Dardo Cufré había sido reconocido hombre de acción del gremio de la carne de Berisso. Enfrentó a los comunistas en la calle, cuando el futuro político de Perón pendía de un hilo. Cufré estaba poniendo el pecho junto a José Carlos y Doralio Reyes, cuando ambos hermanos cayeron asesinados.

"Aniquilar adversarios"
En 1952 Perón firmó una Orden General N°1 (Prevención-Represión), con la misión de "aniquilar fuerzas adversarias...con todos los medios y con la mayor energía", en caso de alteración del orden, recibida por ministros, jefes de reparticiones, sindicalistas y jefes partidarios. En la lista negra estaban Ricardo Balbín y Félix Luna. En otro documento se recomendó la destrucción de los partidos políticos. En abril de 1953, luego de una explosión de bombas en la Plaza de Mayo, Perón anunció "leña". Hubo redadas y torturas a granel. Un detenido implicado, Vicente Centurión, sufrió picana "en el pecho, en el estómago, testículos y cuando gritaba mucho en la boca". En la comisaría 3ª, vio a Patricio Cullen, desnudo en una celda, en tal estado que no lo reconocía, y a Francisco Elizalde, con las manos hinchadas e inutilizadas. En la Penitenciaría Nacional continuaron los malos tratos, afirmó Centurión. Allí, Cipriano Reyes veía el ingreso de los nuevos: "Todos llegaban brutalmente torturados. El cirujano oftalmólogo Francisco Elizalde tenía las manos casi arrancadas de las muñecas; contó que el mayor Renner y el teniente coronel Osinde lo habían colgado de las manos en una repartición del SIDE."
Entre los acusados por "actividades revolucionarias", durante la ola represiva de 1953, fue detenido el ciudadano Alfredo Estrabou. Víctima de inenarrables tormentos, intentó suicidarse en la comisaría 3ª, desesperado por haber entregado a inocentes, obligado bajo el terror de la picana (testículos, labios, etc.). Cardoso le dijo que le hacía "una changa a Perón".[12]

También el detenido Aldo Lombardero intentó matarse: se cortó los tendones luego de que la policía lo torturó hasta hacerlo entregar personas inocentes y confesar delitos falsos. Su hermano Horacio, a su vez, fue secuestrado en Paraguay, violando la soberanía.[13] El demoprogresista Carlos González Dogliotti fue secuestrado y llevado a la comisaría 17ª. Jorge Osinde le pegó hasta dejarle una fuerte sordera. Luego, en la 46ª, sufrió descargas eléctricas en los brazos, y desgarramientos. El radical Roque Guillermo Carranza también cayó preso: fue atado con tiras de goma, golpeado, y "pinchado" en la garganta, dientes y orejas, por un aparato eléctrico, que luego se le aplicó "en los testículos, pene y boca". A otro detenido, Miguel Ángel de la Serna, Osinde le manifestó "que por tratarse de un asunto de gravedad de Estado se justificaba que lo mataran y lo tiraran en una zanja", y luego lo torturó en los altos de la comisaría 3ª. Los casos de brutales tormentos a opositores se amontonan a poco de indagar: Rafael Douek, Patricio Cullen, Eduardo Ocantos, Julio Enrique Morón, etc. Argelia Reyes también recuerda que "hubo desaparecidos en la época de Perón". Pero entonces se los llamaba personas "con paradero incierto y situación procesal inexacta". Raúl Lamas denunció casos de ciudadanos picaneados y muertos luego de pasar por la seccional 2ª de Vicente López, a cargo del comisario Roberto Nieva Malaver, entre 1950 y 1951. Afirmó que el ciudadano polaco Teodoro Baziluk fue torturado y dejado morir en su celda, y su cadáver arrojado al arroyo Morales, distrito de Matanzas. Según Lamas, el también polaco Estanislao Lukasils fue asesinado y tirado a unos matorrales en la Avenida Internacional, hallado el 17 de febrero de 1951, pasado como de "muerte natural". Otros muertos habrían sido tirados en un terreno baldío de la calle Zufriategui de La Florida, y otros no se sabe dónde. Nieva Malaver había llegado al lugar para "limpiar elementos de mal vivir" en bares y tugurios de la ribera. La historia sería olvidada y repetida. El General Perón fue derrocado en 1955. Durante su exilio, recorrió dictaduras como la del dominicano Rafael Leónidas Trujillo y el español Francisco Franco. Al volver a su país en 1973, nombró al viejo torturador Osinde como Jefe de Seguridad, actuando en la barbarie de Ezeiza. Mientras tanto, Licio Gelli, líder de la fascista Propaganda Due, obtuvo de Perón la Orden Libertador General San Martín, máxima condecoración que otorga la Argentina.[14] Además, torturadores como Cipriano Lombilla y José Amoresano, que en 1955 se exiliaron con su jefe político en el Paraguay del dictador Stroessner, en 1973 volvieron al país, protegidos y amnistiados por Perón, Cámpora, Lastiri, Isabel y López Rega.[15] En 1975, Italo Luder, en reemplazo de Isabel, firmó el decreto para aniquilar a los "elementos de la subversión".

Responsabilidad de Pettinato
En los años 50’, los torturados llegaban en estado deplorable a la Penitenciaría Nacional, sin conmover a su titular. Luego de sufrir un castigo inquisitorial, el radical Roque Carranza llegó al penal de la calle Las Heras y allí vio al célebre torturador Cardoso, elemento de amenaza y disuasión. Por su parte, Vicente Centurión señaló que el maltrato policial le arrancó "confesiones" de delitos falsos en la comisaría 17, y que "esa circunstancia continuó en el penal por los motivos expuestos referentes a la concurrencia de empleados policiales a este último, que llegaron a las vías del hecho con uno de los detenidos, Gómez Aguirre, el que fue castigado en su celda por los empleados policiales dentro del mismo penal". En ese lugar, Centurión fue incomunicado desde el 13 hasta el 29 de mayo de 1953. Declaró contra sí mismo para salvar su vida, en presencia del oficial Bonfiglio, mientras "seguía viviendo la misma impresión de angustia que había pasado en la comisaría 17", a lo que hay que agregar que el comisario Benítez lo amenazó con detener a su madre y a su hermana, dejándolas en la cárcel, "con todas las locas que estaban allí adentro, hasta que se pudrieran." El detenido Miguel Ángel de la Serna, luego de sufrir tormentos en la comisaría 46ª y de pasar cuatro días sin comer, llegó a la Penitenciaría Nacional, donde a su vez recibió "torturas morales referentes a sus familiares", según su declaración.
Por el asunto de las bombas en la Plaza de Mayo, Rafael Dowek fue detenido y salvajemente torturado en la 17ª. El coronel Osinde le fracturó el premolar y le dijo que su única forma de salir con vida era incriminarse. Sufrió la picana, los encierros a oscuras, los largos días sin comer y sin dormir, parado de noche hasta la total extenuación, los golpes diarios y otras vejaciones. En ese estado llegó a la Penitenciaría, el 21 de mayo de 1953, siendo incomunicado durante 11 días en la celda Nº 284, donde recibió nuevas amenazas policiales. Relató el castigo contra un detenido en el pabellón del personal policial, que fue documentado a la Superioridad. El "tratamiento físico y moral" que recibió Dowek, y las amenazas contra su familia, lo hicieron incriminarse. El 13 de mayo de 1953, el detenido Patricio Cullen arribó, en estado desesperante, a la Penitenciaría Nacional, y fue incomunicado por 32 días. Cullen también testimonió el castigo a un detenido por parte de policías presentes. Firmó la nota que le hicieron, el 17 de mayo, en el penal. Fue retirado de su celda por los empleados "Crivellini y Nuñez", llevado ante un tal Bonfiglio, y se le informó "que hiciera de cuenta que se encontraba en la comisaría 17ª", en alusión a las torturas que continuarían si no se incriminaba. Pablo Dellepiane, hijo del ex ministro de Yrigoyen, llegó al penal de Las Heras luego de ser torturado en la comisaría 3ª, donde escuchara alaridos toda la noche y le dijeran que lo "pondrían en la parrilla toda la noche". Murió poco después, según el propio comisario Jorge Colotto. Por su parte, el torturado César Macedo (a manos de Aguilera y Cappa, según su relato), llegó a la Penitenciaría como desaparecido, o con "paradero incierto", si cabe. Horacio Lombardero, secuestrado en el Paraguay, también arribó a las celdas de Pettinato luego de sufrir tormentos. Otro caso que señala la sombra de Pettinato es el del periodista Alfonso Nuñez Malnero, quien sufrió un simulacro de fusilamiento, y lo cortaron con una hoja de rasurar, para hacerle creer que lo dejarían desangrarse. Además, quedó con "los dedos de los pies destruidos" por la picana, que también se le aplicó en los testículos. "Interpreto que todo fue en la cárcel", manifiesta su hijo, por cuanto, si estuvo en una comisaría, solo fue "por 24 horas a lo sumo".[16] Lo que está a la vista, es el aval del "reformador penal" a las torturas en las comisarías. Aún desde la ignorancia, resulta candoroso suponer que La Penitenciaría era un oasis de derechos humanos en medio de un campo libre para sus violaciones, con protección y premios oficiales para la picana. Pettinato amparó durante el peronismo horrores que ya había condenado Bartolomé de las Casas en el siglo XVI.

"Resolución Mercante" y secuestros en Berisso
Los gremialistas que especularon con la caída de Perón en octubre de 1945, como el mercantil Ángel Borlenghi y el ferroviario Juan Perazzolo, luego fueron dóciles a su voluntad, aceptando las intervenciones a los gremios. La policía del gobernador Mercante, junto a elementos patronales, asaltó a tiros al sindicato de la carne de Berisso. Los obreros de las secciones Guano, Grasería y Huesería del frigorífico Armour, habían parado exigiendo la jornada de seis horas, correspondiente al trabajo insalubre. Recordó el mismo Cipriano Reyes: "La ’resolución Mercante de 1949’ fue el más bochornoso atentado a las conquistas que debieron soportar los trabajadores de la carne... Por ella se dejaron sin efecto las más importantes conquistas... Elementos de reconocida filiación patronal nos asaltaron el sindicato a balazo limpio apoyados por la policía que respondía a las órdenes del gobierno de Mercante... No hallaré un solo obrero de la carne de Berisso que pueda desdecirme porque ellos han sufrido conmigo. ¿No es verdad, acaso, que fueron sacados de sus propios domicilios y aparecieron unos por las distintas comisarías en que estaban secuestrados, sucios y hambrientos y otros abandonados en los caminos? ¿Hay algún obrero de Berisso que pueda desmentir esta verdad?"[17]. De hecho, en febrero de 1949, seis obreros de Berisso "fueron detenidos y desaparecieron por cuarenta días, y sólo reaparecieron por intervención de un diputado y un juez", explicó Torcuato Di Tella. No era una práctica inusual en la era Mercante: durante la huelga de 1946, en medio de la represión a los obreros de la carne, Juan López Ossornio y Jacinto Biscochea, dirigentes de Berisso, estuvieron "con paradero desconocido", motivando recursos de hábeas corpus de sus esposas. Perón conocía el espíritu de lucha de quienes hicieron el 17 de octubre, y no vaciló en mandar al Ejército para acallar su voz de protesta. El Regimiento 7 de La Plata emplazó ametralladoras en los frigoríficos Armour y Swift. Sin embargo, la lucha continuó. La depuración gremial y política arrojaría víctimas obreras fatales. Entre ellas, el taxista Ignacio Fontán, ametrallado en un atentado contra Cipriano Reyes en 1947. A su vez, el 21 de febrero de 1953, fue asesinado Carlos Campanino, militante del gremio canillita, en La Plata, y la CGT regional impidió su velatorio. El interior del país también vivía escenas dantescas. Durante la huelga de la FOTIA de 1949, se produjo la tortura y muerte del obrero Carlos Aguirre, el "mártir tucumano", arrojado a los matorrales de Aconquija. En San Javier, Misiones, ocurrió la tortura y muerte del líder del sindicato de oficios varios, Alberto Da Rosa, apuñalado y amordazado con bolsas de cereal de la Gendarmería. Finalmente, afirmó Santiago Nudelman: "Las torturas representan el retorno a la barbarie. A los crímenes del nazismo y a los campos de concentración... Los casos aportados por nosotros a la Cámara, no representan sino una ínfima parte...El afán de obtener ascensos o premios a costa de inocentes víctimas comprometieron a la justicia, desorientando la investigación y a la vez crearon el ánimo público de incredulidad general, aún frente a los verdaderos culpables". En 1949 fue allanada la Liga de los Derechos del Hombre. El comisario Lombilla secuestró y destruyó archivos con centenares de denuncias por casos de torturas, con los nombres de los ejecutores.

NOTAS:
[1] Testimonios de Pablo Dellepiane, Carlos Otto Franchi, Alfredo Estrabou, Aldo Lombardero, Oscar Berueta, Jorge Fauzón Sarmiento, Jorge Alfredo González, Vicente Centurión, jóvenes comunistas secuestrados, Rosa Trumper (viuda de Juan Ingalinella), Argelia Reyes, Lía García Velloso, Emilio Gibaja, etc.
[2] Lamas, Raúl. Los torturadores. Crímenes y tormentos en las cárceles argentinas. Buenos Aires. Ed. Lamas. 1956. Nudelman, Santiago. El régimen totalitario. Torturas, presos políticos, negociados. Buenos Aires. 1960.
[3] Presentación de los diputados Arturo Illia, Ricardo Balbín, Raúl Uranga y otros, 28 de julio de 1949.
[4] La Prensa, entre otros. Lamas, Raúl. Ob. cit.
[5] Lamas, Raúl. Ob. cit. Periódico El Líder.
[6] Lamas, Raúl. Ob. cit. Nudelman, Santiago. Ob. cit.
[7] Documento de la Federación Universitaria de Buenos Aires.
[8] Testimonio del comisario retirado Jorge Colotto a Hugo Gambini.
[9] La "silla" era una tortura que consistía en amarrar al detenido para descargar sobre él toda clase de golpes, puntapiés, cachiporrazos, gomazos, etc. El "tacho" también consistía en golpes de todo tipo, sumergiendo una y otra vez al golpeado en un tacho lleno de bazofias. Ver Torturas, suplicios y otras violencias, de Ricardo Rodríguez Molas.
[10] Testimonios de familiares de Cipriano Reyes, Ernesto Cleve, María Roldán, Manuel Bianchi, Walter Beveraggi Allende y Luis García Velloso.
[11] Testimonio familia Cleve.
[12] TELEGRAMA DE LA DEFENSA: 1º de julio 1953. Presidente de la Nación General Juan Perón. Casa de Gobierno. Capital. El día 30 de Mayo fue detenido el señor Alfredo Estrabou por personal Comisaría 3ª de esta Capital y sometido a terribles torturas que determinaron su tentativa de suicidio, según denuncia que he formulado con pruebas terminantes. Sin resultado hasta ahora el recurso de hábeas corpus y agotadas las instancias policiales, pongo el hecho en su conocimiento como defensor, tratando de salvar la vida de un inocente y establecer responsabilidades. Salúdale con la mayor consideración. Santiago I. Nudelman. Diputado de la Nación.
Al Presidente Nación Argentina General Juan Perón. Casa de Gobierno. Agotadas las instancias policiales judiciales necesarias, denuncio carácter de defensor y diputado desaparición de Alfredo Estrabou después de terribles torturas en el local de la comisaría tercera esta Capital. Santiago I. Nudelman. Diputado de la Nación.
(Copia fiel).
[13] Testimonio corroborado por el Ingeniero Pablo Dellepiane y Horacio Lombardero, ambos torturados en el mismo lugar. El estado de Estrabou "hubiera inspirado piedad al ser más sádico y perverso", declaró Dellepiane. Estrabou sufrió picana en los testículos, labios, cuello, además de golpes, patadas, un rodillazo en los testículos y un martillazo en el hombro que lo desmayó. Ante un juez, reconoció delitos falsos, "bajo el imperio del terror a nuevas torturas". Antonio Cafiero, entonces ministro de Perón, declaró que los torturados fueron "detenidos y procesados por la Justicia ante los jueces competentes, con todas las garantías de la Constitución y de la ley, y nadie sufrió agravio o condena otra que la dispuesta por la Justicia". Gambini, Hugo. La Justicia de Perón: ¡10 puntos! Lamas, Raúl. ob. cit. 1956. Nudelman, Santiago. Ob. cit.
[14] La democracia derrotada. Illia y su época. Rodolfo Pandolfi - Emilio gibaja. Lumiere, Buenos Aires, 2009.
[15] La Reforma Universitaria. Su Legado. Fundación 5 de Octubre de 1954. Buenos Aires. 2008.
[16] Lamas, Raúl. Ob. cit. Nudelman, Santiago. Ob. cit. Entrevista a Argelia Reyes. Testimonio de Gonzalo Nuñez Malnero: "La situación de vejación, de sufrimiento, la humillación de meterte picana en los huevos, imaginate, hay cosas de muy adentro tuyo que te las llevás a la tumba".
[17] Testimonio público de Cipriano Reyes (El Laborista). Raúl Filgueira también confirma la existencia de conflictos en dichas secciones.

COMERCIO EXTERIOR


COMERCIO EXTERIOR DE ARGENTINA: EXPORTACIONES E IMPORTACIONES

Por el Dr. Francisco Bérnard

Por la suba de las importaciones, la balanza comercial cayó un 34% y las exportaciones subieron un 22 %.Son datos del mes de julio próximo pasado.

El superávit de la balanza comercial registró una caída del 34% como consecuencia de una suba del 43% en las importaciones. El superávit comercial alcanzó 883 millones de dólares según informó el .Indec.Las exportaciones subieron un 22% por ciento a 6.004 millones de dólares, mientras que las importaciones aumentaron un 43% a 5.121 millones.

En los últimos siete meses la balanza comercial dió un resultado favorable de 8.374 millones de dólares, un 26% menos que en el mismo período del año pasado.

El ritmo de crecimiento de las exportaciones se estabilizo en los últimos cuatro meses entre el 22 y 25%, aunque cabe aclarar que se está comprobando con un período en el que comenzaban a sentirse los efectos de la crisis económica.

Durante el mes de julio los principales aumentos de las exportaciones se obtuvieron en semillas y frutos oleaginosos, cereales,material de transporte terrestre, grasas y aceites.El mayor valor exportado fue producto de un aumento en las cantidades vendidas, que fue de un 22%, dado que los precios se mantuvieron estables.

En tanto, las mayores alzas de las importaciones se observaron en bienes intermedios, piezas y accesorios para bienes de capital y vehiculos automotores. El crecimiento de 43% es producto de una alza del treinta por ciento en las cantidades,con una alza de precios de un diez por ciento.

ABANDONO DE PERSONA



“Los verdaderos héroes de la historia son las personas comunes”
Jules Michelet

Por Malú Kikuchi (5/9/10)



De acuerdo al código penal , capítulo I, De los delitos contra la vida, artículo 106: “El que pusiere en peligro la vida o la salud del otro, sea colocándolo en situación de desamparo, sea abandonando a su suerte a una persona […] será reprimido con prisión de 6 meses a 3 años.”

Continúa, “La pena será de prisión o reclusión de 3 a 6 años, si a consecuencia del abandono resultare un grave daño en el cuerpo o en la salud de la víctima. Si ocurriere la muerte, la pena será de 3 a 10 años de reclusión o prisión”.

¿Qué pena de prisión merecen los que nos dejan abandonados, heridos, incluso muertos? No me refiero a los delincuentes sino a los que permiten la delincuencia. En este caso a los 3 poderes del estado, que en diferentes medidas, son responsables de la inseguridad.

El 1/9/10, se debía tratar en la cámara de diputados el tema de la inseguridad con respecto a las salideras bancarias, que tanta muerte, heridas y disgustos nos han dado y nos seguirán dando. No se pudo.

¿Por qué, si el arco opositor es mayoritario y estaba de acuerdo con el oficialismo para tratarlo? Los del FPV, temiendo que de refilón también se colaron otros temas que no les convenían, una vez más, y ya van demasiadas, madrugaron a los opositores. A ver si entre todos los que no votamos K, hacemos una vaquita y les compramos un enorme y sonoro despertador.

¿Qué pasó? Algunos diputados de la oposición, bien intencionados, pero ingenuos, estaban en una comisión de turismo (¿todavía no aprendieron que con los K la ingenuidad es un pecado mortal?), otros, vanidosos, hacían notas con los medios y llegaron 5 minutos tarde a la sesión. Otros, por el clima, no pudieron viajar.

Desde que el oficialismo es minoría (10/12/09) se apega estrictamente a las reglas y en particular al reloj. En concreto, se levantó la sesión y no se trató la salidera bancaria. Resultado: la gente que se jorobe. Isidro Buzali, murió en vano.

Nos toman el pelo, se burlan, se ríen de nosotros, les importamos sólo cuando se acercan las elecciones. El resto del tiempo están preocupados y ocupados en cosas fundamentales para la patria: viajes, Twitter, invento de causas, cambiar la historia, insultar a casi todos, el lujoso vestuario presidencial, interminables e incomprensibles discursos por cadena nacional (eso si, sin leer) y otros hechos igualmente imprescindibles.

¿Y nosotros? Los sufridos ciudadanos que los mantenemos con nuestros impuestos (que despilfarran), y nosotros, ¿qué? La especialidad del gobierno K, el plato de la casa, diría un restaurante, es el abandono de persona. Los argentinos hemos sido abandonados.

Por supuesto que la inseguridad tiene múltiples razones y muy difíciles de erradicar. Pero todas esas razones dependen del gobierno. La pobreza, la corrupción, la droga, la marginalidad, la educación deficiente, el desempleo, todos estos temas dependen del gobierno.

Este gobierno no puede echarle la culpa a “la pesada herencia recibida”, hace 7 años que están en el poder y la situación en todas las áreas antes mencionadas ha empeorado. Desde el 25/5/03, hay K. Y con K hay menos ricos, pero mucho más ricos y hay muchos más pobres, muy pobres. Y mucha más inseguridad, a pesar de Aníbal Fernández.

El gobierno K, adalid de los DDHH parece que no ha leído lo que dice la Comisión Interamericana de DDHH, sobre la seguridad individual y los DDHH, artículo 35: “Obligación de respetar, proteger, asegurar y promover el derecho a la seguridad”.

Tampoco han leído y Argentina forma parte, las obligaciones de los Estados que conforman la Convención Americana que “protege los derechos a la vida (artículo 4), a la integridad física (artículo 5), y a la libertad (artículo 7).

Como dijo el hermano de Matías Píparo (tío del bebé Isidro asesinado en una salidera bancaria): “la inseguridad no está en la agenda de los políticos”. Es dolorosamente cierto. La gente no muere por el tema Papel Prensa, ni por la guerra entre K y Magnetto, la gente muere por culpa de la violencia y contra eso no hacen nada.

A tal punto no hacen anda que dice Buzali, el padre de Isidro (el bebé asesinado que sólo vivió una semana), que el gobernador de la provincia más poderosa del país, la más grande, la más poblada, le confesó que en materia “seguridad, tiene las manos atadas”.

¡Que se las desate! Este es un país federal. Las provincias deben ser autónomas. Y si las tiene atadas, cuénteselo a la gente, la gente lo va a apoyar. Lo que no puede permitir es que nos sigan asesinando, secuestrando, robando, asaltando, violando, aterrorizando. No puede escudarse en que no lo dejan, Su obligación es cuidarnos y protegernos.

Al gobierno K le fascinan los 70. Como adolescentes que se niegan a crecer, tardíos y poco agraciados Peter Pan, usan la década terrible a su antojo. Del horror de los 70 deberían rescatar una frase que popularizaron los terroristas: “la violencia de arriba engendra la violencia de abajo”. Los K son violentos, los argentinos sufrimos esa violencia.

Si los K y todos aquellos que conforman y usan en beneficio propio al FPV, no hacen algo YA, serio y eficiente con respecto a la inseguridad que padecemos los que habitamos este desdichado país en franca decadencia, hagamos una formal demanda judicial.

El pueblo argentino acusa al gobierno de la nación, a los gobiernos provinciales y a los gobiernos municipales, del delito de “abandono de persona”. Están todos ellos encuadrados en el artículo 106 del código penal. Hemos sido abandonados y estamos en estado de indefensión.

Los delincuentes son dueños de la calle, de nuestras viviendas, de nuestros autos, de nuestras zapatillas, ¡hasta de una bolsa de pan! Ayer asaltaron a una anciana y después de fracturarle el malar con la culata de un arma, le robaron $20 y una bolsa de pan. ¡Argentina K!

Los delincuentes son dueños de nuestras vidas. El gobierno lo permite, cuenta con la ayuda de jueces mal enseñados y peor aprendidos, enganchados en una demencial teoría abolicionista del código penal. Mientras, a nosotros, nos matan.

Si llegamos con vida a las primarias, 14/8/11, y si somos en serio muy afortunados y seguimos vivos en octubre 2011, recuerde que hay presidenciales. Nosotros podemos cambiar Argentina. ¡Hagámoslo!

LOS REYES DEL CHOREO


LA FÓRMULA MÁGICA DEL ÉXITO COMERCIAL DE LOS KIRCHNER

Alquileres multimillonarios a cambio de obras sobrefacturadas

Una investigación profundiza el caso Relats.

Por Guillermo Cherashny para el Informador Público

Un informe de CARTES (confederaciones rurales de la tercera sección), que agrupa a las provincias de Córdoba y San Luis entre otras, destaca la habilidad de Néstor y Cristina Kirchner para hacer negocios rentables e ingeniosos. La profunda investigación fue dirigida y firmada por Néstor Roulet y establece, por ejemplo, que el Hotel los Sauces de Calafate, que construyó y explota el matrimonio presidencial, le produce a éste 10 millones de pesos por año.

Con semejante alquiler, se podría construir un nuevo hotel de las mismas características en tres años.

En cambio, el dueño de un campo en la zona núcleo de la Argentina necesita alquilarlo 33 veces para comprar un campo similar.

El informe no tiene en cuenta circunstancias específicas, como que los dueños de campos no tienen inquilinos que desembolsen un alquiler elevado, salvo los pools de siembra, que pagan un poco más. Pero nada comparable con la familia Relats, que pagan 10 millones de pesos anuales imposibles de recuperar aunque vendieran todas las camas del hotel todos los días del año.



Compensaciones

La realidad es que los Kirchner compensan a los Relats otorgándoles en forma directa la construcción de un hospital nacional en Salta, presupuestado, sólo en principio, con un 200% de sobrefacturación.

Este talento comercial del matrimonio presidencial los indujo a seguir en el rubro hotelero, pero esta vez con una novedad: se trata de la construcción de un barco hotel de 20 suites que se anclará frente al glaciar Perito Moreno, obviamente contando con una autorización excepcional y única para ubicarse en ese lugar. El astillero argentino que lo está construyendo en pocos meses terminará su trabajo y se sabe que el barco hotel de 20 suites cobrará, por cada una, entre 3.000 y 5.000 dólares por temporada. El futuro locatario sería también la familia correntina Relats, dueña de la cadena de hoteles Panamericano. Lo que todavía no se conoce es qué obra nacional se le adjudicará a ese grupo en forma directa para compensar el alto alquiler que va a pagar por el barco hotel para que el matrimonio presidencial pueda blanquear ganancias en su próxima declaración jurada.

INSEGURIDAD




Por Miguel Luis Mateos (*)

A diario, continuamos viendo la muerte de muchos camaradas y de ciudadanos de a pié, víctimas de delincuentes sin control ninguno.

Los medios de comunicación, se hacen eco de los acontecimientos mostrando a familiares, vecinos, amigos de las víctimas en medio de profundo dolor, angustiados por el sufrimiento y por la casi certeza de que a cualquiera le puede tocar el próximo turno de morir.

En ese mar de angustia y dolor, nuestros gobernantes (los de los tres poderes), que nada hacen por remediarlo, se atacan mutuamente. Algún ministro y el propio gobernador, nos dicen que la culpa es de los jueces que brindan excarcelaciones con ligereza; los jueces, mientras tanto se escudan en que la ley está hecha y ellos deben acatarla, tratando de explicar como una reclusión perpetua, permite la libertad en dos o tres años; Los legisladores dicen que la ley se aplica mal y así sigue el corso, con todos los ciudadanos en riesgo cierto de perder la vida, por magros botines, que tal vez dejen a los malvivientes, solo para comprar algunas dosis de paco.

En tanto las políticas desde los estamentos superiores del estado, persisten en despojar de poder a las fuerzas de seguridad, mantener en el caso de la provincia de Buenos Aires una ley de emergencia policial injusta, violatoria de las Constituciones Nacional y Provincial y que ha demostrado desalienta la iniciativa y destruye la mística del funcionario policial. Persisten desde los tres poderes las políticas abolicionistas del derecho penal, invocando políticas progresistas. ¿Será acaso que desconoce que los países que han sido bastiones del progresismo y cabeza de las izquierdas del mundo han cimentado sus gobiernos con políticas durísimas en materia de seguridad y penalización del delito?

El primer reclamo en todas las encuestas, es la falta de seguridad. La anarquía reinante en materia de prevención, represión y condena de los delitos, no sirve para ganar elecciones.

(*) Crónica y Análisis publica el presente artículo por gentileza del COR (Centro de Oficiales Retirados de la Policía de la Provincia de Buenos Aires) Filial Moron, de la cual Miguel Luis Mateos es su Presidente.