Orden General del 18 de Julio de 1819
"Compañeros del Ejército de los Andes: La guerra se la tenemos que hacer como podamos: si no tenemos dinero; carne y tabaco no nos tiene que faltar. Cuando se acaben los vestuarios, nos vestiremos con la bayetilla que nos tejan nuestras mujeres y si no andaremos en pelotas como nuestros paisanos los indios, seamos libres y lo demás no importa. Compañeros, juremos no dejar las armas de la mano hasta ver el país enteramente libre, o morir con ellas como hombres de coraje."

José de San Martín

"Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena."
Mahatma Gandhi

"El hombre sabio no debe abstenerse de participar en el gobierno del Estado, pues es un delito renunciar a ser útil a los necesitados y un cobardía ceder el paso a los indignos."
Epicteto de Frigia

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Lo dulce puede cambiar

En una nota publicada por el Sr. Lic. Scolaro en esta página, a cuyo pié figura como un imperativo, una frase que rescato… “El pueblo debe ganar las calles”, me remitió a lo dicho por nuestra presidente el nueve de julio último, entre otras cuestiones nos habló de tradición golpista, la que no se debe considerar como patrimonio de las FF.AA haciendo notar su falta de vocación conspirativa trasladando la responsabilidad a sectores civiles descontentos….¿?

No es mi intención en esta nota polemizar ni abrir debate sobre la cuestión; sí hacer notar que dado el estado de temor imperante, el adormecimiento de todo un pueblo castigado, es el escenario único que permite hablar de esa manera, impensada en otras épocas.

La democracia puede perderse solamente si el pueblo lo permite, la zozobra proviene de la situación creada por la dirigencia de turno, impune si solo nos miramos de manera individual el ombligo.

Se ha demostrado que las urnas pueden dar, no un golpe, pero sí, una reverenda y democrática patada.

Un aforismo reza: hasta el fruto más dulce suelta lo amargo, si se lo aprieta en demasía.