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KIRCHNER NUNCA FUE PROGRESISTA



Investigacion
80 razones que demuestran que Kirchner nunca fue progresista
CUANDO LA MIRADA SE VUELVE MIOPE

La República Argentina se transformó en una Nación donde es mucho más importante lo que se dice que lo que se hace.

Por estas horas, nuestro país contradice de forma manifiesta el “Res non verba” (“hechos, no palabras”) de Catón el Viejo, un senador romano del siglo II a.C; contraría también a Aristóteles y a Santo Tomás, quienes tomaban a los hechos como el punto de partida del conocimiento y se opone al pensamiento del propio General Juan Domingo Perón con su ya célebre slogan “mejor que decir es hacer, mejor que prometer es realizar”.

Las lecturas que se hacen en torno a la muerte de Néstor Kirchner se basan en lo que el ex presidente dijo a lo largo de sus diarias peroratas desde el "atril asesino", pero no tienen ni el más mínimo grado de rigor con lo que este controvertido actor de la vida política nacional hizo en realidad.

En su velatorio, se lo pintaba como una suerte de Ernesto Che Guevara que murió en medio de una guerra contra los poderosos. Un mártir que dejó su vida peleando contra las corporaciones.

¿Fue Kirchner un hombre de izquierda? A mí me quedan, por lo menos ochenta dudas.

¿Puede un político progresista hacer todo esto?

1) Hizo desaparecer del erario público santacruceño centenares de millones de dólares provenientes de fondos de regalías petroleras irremplazables, lo que significaba una casa de 60 metros cuadrados para cada familia de la provincia de Buenos Aires.

2) Dejó que durante su mandato presidencial y el de su esposa se esfumaran 150 mil millones de dólares (la deuda externa argentina) en reservas de gas y petróleo, según afirman las propias multinacionales y los empresarios amigos del matrimonio. Nunca permitió que se le colocaran caudalímetros a los oleoductos, por lo que las compañías se llevaban el crudo con una mera declaración jurada.

3) Le dio en Santa Cruz 14 áreas petroleras licitadas a sus compinches de negocios: siete a Lázaro Báez y siete a Cristóbal López.

4) Dejó que las mineras con extracciones a cielo abierto contaminaran los cursos de agua y, a cambio, no le dejaran al Estado casi un peso, ya que compensaban las retenciones del tres o cuatro por ciento por desgravaciones provenientes a desembarcos por puertos argentinos.

5) Nunca materializó la famosa reforma financiera que gravaría la timba de la bolsa de comercio. Se le cobra 21% de impuesto de IVA a los productos de la canasta familiar y retenciones al campo que significa una exacción pero jamás se tocó la renta de los bancos, que son el sector, por lejos, que más dinero ha ganado en los años del modelo K.

6) Jamás se implementó otros de los sueños del impresentable Carlos Heller, el Banco Nacional de Desarrollo para ayudar al empresariado nacional. Otra de las tantas mentiras de campaña.

7) En un país que tuvo los mejores términos de intercambio en 200 años de historia argentina, según Econométrica de Mario Brodherson (superando la posguerra irigoyenista, la posguerra peronista y la Argentina del 73-74-75, luego de la guerra del Yom Kipur), los actuales índices de pobreza superan el 30 por ciento largamente, de acuerdo a Idesa, la Iglesia católica, Ecolatina, la CTA del diputado Claudio Lozano e Idera.

8) Hizo alianzas de sangre con los sindicalistas de la derecha más retrógrada y troglodita que pueda existir en el país. Un grupo de recalcitrantes "buenos muchachos" que se hicieron millonarios gracias a todo tipo de negocios, aunque se tratara de medicamentos adulterados o troqueles truchos.

9) Se quedó con tierras fiscales en El calafate y luego se las vendió, sin mejoras, al grupo Cencosud en dos millones de dólares, gracias a la generosidad del intendente K Néstor Méndez, quien también fue generoso con todo el universo de alcahuetes del FPV, mientras 3000 vecinos pobres esperaban su pequeña parcela en forma infructuosa.

10) Compró con total desparpajo dos millones de dólares antes de un movimiento brusco de la moneda norteamericana contando con información reservada y privilegiada. Así, se quedó con el Hotel Alto Calafate, donde hoy Aerolíneas Argentinas obliga a su tripulación a quedarse cada noche.

11) Sólo invirtió dinero en actividades rentísticas, para luego cobrar alquileres o intereses de plazos fijos. Casualmente, quienes le daban tasas extravangantes en forma anual (que ningún mortal tiene en la Argentina) eran entidades crediticias del grupo Eskenazi, a quién le dió privatizado y sin deudas el Banco de Santa Cruz y a quién impulsó a sangre y fuego para que se quedara con el manejo de Repsol Argentina sin poner casi un peso, en una operación que no reconoce muchos antecedentes en materia económica mundial.

12) Como si todo esto fuera poco, hizo que Juan Carlos Relats, dueño del hotel Panamericano y beneficiario de obra pública y corredores de rutas, le pague cien mil dólares mensuales por el hotel Los Sauces, que también construyó frente al lago calafateño, sobre otro terreno fiscal adquirido por migajas,

13) Hay mucho más. Los K vetaron el ochenta y dos por ciento móvil para los jubilados, pero dejan que el Anses le preste plata a tasas ridículas a multinacionales como Chevrolet y tantos otros grupos que aprovechan como la inflación argentina, que licua los haberes de la clase pasiva, a ellos les juega a favor y devuelven pocas monedas sobre el capital que recibieron.

14) Si vamos a su pasado, la cosa se pone aún peor. Un hombre progresista se negó a defender y presentar hábeas corpus en la Patagonia durante la dictadura militar, según confiesa el doctor Rafael Flores, quién marchaba desde Gallegos a Trelew en soledad ya que su amigo y colega Néstor no quería gastar tiempo en algo que no le dejaba ningún rédito económico.

15) En los años de plomo, ambos cónyuges jamás presentaron recursos por los detenidos desaparecidos argentinos o los exiliados chilenos, como sí hicieron abogados de la talla del doctor Aguilar Torres.

16) La única obsesión de ambos fue, gracias a la diabólica Circular 1050 de Martínez de Hoz, generar más y más dinero de los atribulados deudores hipotecarios de Finsud. El matrimonio se quedó con más de 20 casuchas de pobres tipos que no podían pagar tasas del 200 por ciento anual.

17) En los años de Videla, Viola, Galtiere y Bignone, Néstor se fotografiaba con militares de alto rango de Santa Cruz y llegó a publicar en una solicitada local que agradecía el “estado de derecho” que se vivía en el país.

18) En esos años y en plena democracia, hasta el 2003, la APDH, el CELS y los movimientos locales de los derechos humanos jamás recuerdan que Néstor y Cristina apoyaran materialmente o declarativamente la lucha que ellos llevaban adelante. Por el contrario, les negaban apoyo para que se difundieran sus mensajes en una provincia que nunca incluyó el tema del último golpe genocida como material a estudiar en las escuelas públicas o privadas.

19) A viva voz se jactaban de que hacían plata porque querían luego dedicarse a la política, Eso era la militancia: tener dinero para poder repartir y conseguir voluntades.

20) A principios de los años ochenta, irrumpían en los mitines donde llegaba el candidato presidencial Italo Lúder al son de “Isabel conducción, lo demás es traición”.

21) En los noventa, compartieron siete veces boletas con Carlos Menem a quién Néstor calificó como el mejor presidente, luego del general Perón.

22) En esos años, los dos apoyaron las reformas estructurales de Domingo Cavallo desde los palcos y en los hechos, aprobando la privatización de YPF y Gas del Estado y vendiendo luego las acciones de la provincia a Repsol de España. Si el gobernador hubiera querido, la nave insignia estatal jamás hubiera pasado a manos ibéricas, ya que se necesitaba vender el cien por ciento de los títulos.

23) El matrimonio nunca grabó el juego y, además, fomentó la ludopatía a niveles desconocidos en la historia argentina,. En provincias como Santa Fe, que nunca aprobó el juego, se torció la historia y hoy existen salas en la capital provincial, Melincué y Rosario, donde el empresario K Cristóbal López erigió el casino más grande de latinoamérica.

24) Permite una economía cada vez más cartelizada y monopolizada, Telecom y Telefónica jamás compitieron y ahora se aprobó que los españoles se queden con el manejo de la ex firma italiana. Una situación increíble.

25) Una sola empresa —Siderar— produce 99% de chapa laminada en frío y el 84% de laminada en caliente.

26) Aluar tiene el monopolio del aluminio.

27) Tres empresas concentran la venta de cemento.

28) Profertil,tiene el 77 % de la comercialización de fertilizantes

29) Aventis, el 79% de los agroquímicos.

30) En alimentos, de grave incidencia en los bolsillos de la gente, una empresa Bimbo, el 62% del pan industrial; dos, Arcor y Danone, el 73% del mercado de galletas dulces y el 77% de las saladas.

31) Sancor y Danone comercializan el 70% de la leche fluida, chocolatada y yogures.

32) Sólo 3 empresas controlan el 83% de las ventas en supermercados.

33) Durante los años kirchneristas se vendieron más de 100 grandes empresas argentinas, El 66% fueron adquiridas por capitales extranjeros.

34) En las últimas dos décadas, Brasil encabeza la compra de empresas nacionales que han pasado a extranjeros, en forma total o parcial. Son compañías de todos los rubros imaginables: telefonía, alimentos, carne, ropa, construcción, bebidas, bancos, productos agropecuarios, limpieza: Loma Negra, Paty, Quilmes, Acindar (con casi el 99% de control extranjero), Topper, Bieckert, Milkaut, Pago Fácil, Gatic.

35) Un alto porcentaje de Grobo, emblemática empresa agropecuaria, fue adquirido por grupos brasileños.

36) INBEV (Brasil) controla gran parte de las bebidas del país. Hoy tiene el 80% del mercado.

37) Brasil ha comprado también a Quickfood, fabricante de Paty.

38) En el rubro alimentos, la chilena Cencosud se quedó con Jumbo, Disco, VEA, Unicenter, Plaza VEA, Easy, Los Amigos.

39) Compañía de Cervecerías Unidas de Chile adquirió la mayoría del capital accionario de Bieckert, Imperial y Palermo.

40) Fueron vendidas Alpargatas, Gatic e Indular, las principales fábricas de zapatillas.

41) En limpieza se transfirieron las empresas que fabrican Plusbelle, el lavavajillas Cristal y el jabón El Zorro.

42) En tecnología, se vendieron CTI, Techtel y Ertach al empresario Slim, de México.

43) La americana Western Union adquirió las acciones de Pago Fácil.

44) La mayor cantidad de bancos son controlados por accionistas extranjeros.

45) El mar atlántico ha sido abandonado. Es explotado por extranjeros.

46) La minería a cielo abierto, en manos extranjeras, deja migajas y contaminación, mientras se lleva miles de millones de dólares.

47) Si sumamos los millones de hectáreas de tierras vendidas en todo el país llegamos a una superficie equivalente al territorio de la provincia de Buenos Aires.

48) ¿Es progresista haberle hecho la vida imposible a jueces probos como Javier López Biscayart, a quién le sacaron la causa Skanska en la faz penal o al doctor Manuel Garrido, quién debió renunciar por cansancio moral a la Fiscalía de Investigaciones administrativas? ¿Es de izquierda terminar con todos los controles del Estado (la AGN "muda" porque no se lo deja hablar a Leandro Despuy, su titular)? La Oficina Anticorrupción que en ocho años no entoncró un sólo corrupto. La SIGEN y la la Unidad de Información Financiera son un verdadero chiste. Mientras tanto, desde el Consejo de la magistratura, los comisarios políticos K defienden a capa y espada a jueces incalificables como Norberto Oyarbide.

49) En materia ecológica los desastres han sido inconcebibles., Santa Cruz, cuando Kirchner era gobernador, tenía siempre las mayores cuotas de capturas del país, llegando a una liquidación del langostino y la merluza que no tiene antecedentes en nuestra historia

50) Las empresas extranjeras con sus buques factorías, autorizados en los noventa, cuando la Unión Europea los desafectó por ser altamente depredadores, son amigas íntimas de los K, aunque sus dueños hayan sido prófugos de la justicia acusado de crímenes aberrantes (Alvares Cornejo y Álvarez Castellano, de Conarpesa).

51) Luego de un informe lapidario de Telenoche investiga “el hambre de mañana”, donde se denunciaba el sacrilegio que se está haciendo en nuestros mares, Néstor sólo atinó a echar al responsable de pesca, pero todo siguió igual y aún peor, ya que se cuotificó por quince años la captura, lo que significa dividir el mar entre los mismos que lo destrozaron en los últimos lustros.

52) ¿Puede ser progresista alguien que desobedece los fallos de la Corte Suprema de Justica quién le recomienda reponer en sus funciones a un procurador que investigaba los ílícitos en torno a los fondos de Santa Cruz?

53) ¿Puede ser de izquierda alguien que permitió que se vulneraran en Rio Turbio todas las normas de seguridad (no había siquiera rescatadores individuales de oxígeno) lo que motivó la peor tragedia de la minería argentina con 14 muertos?

54) ¿Puede ser un hombre con conciencia social quién dejó sin obras importantes de infraestructura a la Argentina a pesar de contar con la mayor presión tributaria de la historia, por encima del treinta por ciento del PBI, lo que significará el año próximo una suma cercana a los 120 mil millones de dólares anuales (el doble de lo que tenía Carlos Menem en los noventa)?

55) Ni siquiera pudo terminar el plan federal uno y dos de viviendas que tuvo que estar listo para el año 2007 (eran 140 mil y 300 mil viviendas, respectivamente) Hubo lugares como la Capital Federal, donde se duplicó la gente viviendo en villas de emergencia, o Rosario, que tiene el 15 por ciento de su población en asentamiento precarios que casi no recibieron unidades habitacionales. En lugar de ello, se recurre al eufemismo de “soluciones habitacionales” para computar como casas nuevas meros préstamos para refacciones.

56) En materia de autopistas no se hizo ni la mitad de lo que se anunció en el fútbol para todos,. No se terminó aún la unión de Rosario y Córdoba, a la que Menem ya le había construido Rosario-Carcaraña y Córdoba-Pilar. En casi ocho años de gestión aún están penando para finalizar la traza. No se cumplió con la autovía en la ruta 14 del Mercosur, ni en la ruta 12 mesopotámica, ni en la 11, donde murieron los chicos del Ecos, ni en la 38 de Tucumán ,que no se construyó como doble cinta asfáltica, ni en la 34 de Rosario a Rafaela, ni en la 33, de Rosario a Rufino, ni en las patagónicas 22 y 23 en Rio Negro, ni en la 3, que debía unir Comodoro con Caleta Olivia y Trelew con Madryn, Ni en Salta, ni en Jujuy, ni en la nunca comenzada autopista Cordoba-Rio Cuarto. Etc, etc.

57) En materia de trenes necesitaríamos un libro entero para contar como se estafó la credulidad inmensa de los pueblos del interior. El tren bala a Rosario, Córdoba, Mendoza y Mar del plata, el tren eléctrico a La plata, el tren rápido a Ezeiza, el tren Retiro Avellaneda, la ampliación de la red de subtes. La vuelta de los trenes al interior, Etc, etc.

58) ¿Puede existir en un gobierno progre una pobreza africana como la de la Matanza con sus cloacas a cielo abierto?, El impresentable intendente ultra K Mario Ishii sigue hablando de las obras en Jose C. Paz donde el 99 por cientos sigue sin este servicio vital para la salud. Algo parecido pasa en Malvinas Argentinas, con un 80 por ciento de déficit.

59) Hablemos un poco más de La Matanza. Más de la mitad de los habitantes del municipio más habitado del país —con una población superior a varias provincias— no tiene cloacas. El 40% tampoco tiene agua corriente y hay un policía cada mil habitantes. .Varias veces dinero que debía ir destinado a esta zona com medio millón de personas viviendo en villas de emergencia, de los 177 asentamientos irregulares del partido, terminaron como subsidios millonarios de Aerolineas Argentinas o en manos de los corruptos dirigentes de AFA que manejan el “fútbol para todos”.

60) ¿Y la planta de Berazategui, para tratamiento de efluentes cloacales se anunció decenas y decenas de veces?

61) ¿Y las obras de energía: el gasoducto de NE que nunca se hizo y se anunció ocho veces? Formosa, Chaco, Misiones y Corrientes siguen calentándose con garrafas.

62) ¿Y Yaciretá, que iba a estar terminada y nunca concluyó de una buena vez?

63) ¿Y Garabí, en Corrientes? ¿Y Chihuidos en Neuquén? ¿Y Barrancosa Condor Cliff en Santa Cruz? ¿Por qué nunca se hicieron y quedarán licitadas y adjudicadas para que el próximo gobierno se las pague a los empresarios amigos de los K?

64) Todo esto en el marco de una feroz cartelización de la obra pública, donde siempre ganan las mismas empresas de Lázaro Báez, Cristóbal López, Electroingenieria, Wagner, Relats y sus empresas fantasmas, las que hacen un minué para hacernos creer que compiten pero son una hydra de muchas cabezas que se multiplican pero un solo cuerpo, donde queda depositado siempre el efectivo.

65) ¿Puede ser progresista un tipo que se rodeó de impresentables hoy devenidos en millonarios hombres de los medios de comunicación como Rudy Ulloa y Sergio Spolski? Ambos sufrieron investigaciones penales. El primero fue investigado por tráfico de drogas y el segundo por el desfalco en el Banco Patricios.

66) ¿Puede ser progresista quién armó un multimedios K que nos cuesta centenares de millones de dólares anuales para sostener engendros que nadie quiere comprar, escuchar o ver como BAE, 7 Días, Debate, Tiempo Argentino, Radio del Plata, C5N, CN23?,

67) ¿Puede haber sido progresista quién dejó, como nadie, entrar la droga en nuestro territorio, al que se negó sistemáticamente a radarizar (apenas tenemos un diez por ciento controlado contra cien por cien de Brasil, Uruguay o Chile)?

68) ¿Puede haber sido un humanista quién nunca quiso poner scanners para detectar drogas en contenedores, barcos y camiones, como hace cualquier país serio que lucha contra este flagelo?

69) Ni que hablar de que nunca se promulgó desde el ejecutivo una ley sobre la materia aprobada por el parlamento hace dos años o, que el GAFI cuestiona permanentemente nuestra falta de vocación para luchar contra el lavado de dinero.

70) Capítulo aparte para la publicidad oficial, que pasó de cuarenta millones en el 2003 a 600 o 700 millones en la actualidad pero jamás se puso al aire un spot con campañas de prevención de la drogadicción y el narcotráfico.

71) La Argentina, según la ONU, es el país donde más jóvenes consume cocaína y el segundo en consumo de marihuana, algo que nunca había sucedido, antes de la llegada de los Kirchner al poder. Varios de estos traficantes eran aportantes del Frente para la Victoria y terminaron asesinados por sicarios de otros grupos narcos.

72) ¿Es progresista frenar el desarrollo de internet, hoy un derecho humano, porque le convenía frenar a Fibertel por su pelea con el grupo Clarín?

73) ¿Es de izquierda contratar barras bravas como verdaderos “tonton macoutes” que son premiados con viajes al mundial de fútbol por hacer sus trabajos sucios en lugares tan disímiles como el hospital Francés, la Uocra, las plataformas de Retiro por una disputa sindical, el Subte, donde también había controversias gremiales o la mismísima feria del libro? No hace falta mencionar siquiera a la asesina Unión Ferroviaria.

74) ¿Es de avanzada avasallar el Congreso Nacional manejándolo por teléfono, vaciándolo cuando la oposición puede aprobar una iniciativa, vetando leyes que salen por unanimidad, como la de glaciares, ”borocoteando” legisladores a chequera limpia o “secuestrando” senadores con la excusa de llevarlos a viajes internacionales?

75) ¿Es de “progre” desoir al grupoTechint, empresa que en el escándalo de Skanska le dijo claramente tres veces que las licitaciones que se estaban haciendo tenían fuertes sobreprecios y el estado decidió pagarlos igual, tapando luego las coimas con centenares de facturas de usinas truchas como Sol Group o Infinity group?

76) ¿Es de izquierda luego vengarse de Techint diciendo que el caso de Dean Funes fue corrupción privada, tras lo cual intervinieron Transportadora del Gas del Norte y, en un operativo de pinzas, Hugo Chávez en Venezuela les estatizó Sidor?

77) ¿Es de “buena leche” manejar a la prensa, con la pauta publicitaria, castigando al que no se doblega y premiando como a prostitutas a los obsecuentes? ¿Es de buena gente armar un ejército de “gacetilleros” y dejar sin trabajo a los más críticos?

78) ¿Se tiene conciencia social cuando se ve cómo miles de compatriotas mayores y menores de edad pernoctan en nuestras calles sin armar en ocho años un sólo plan para asistirlos. Lo que ocurre es tan inconcebible que muchos visitantes del primer mundo nos califican, con mucha razón, como una sociedad enferma con políticos que visitan a diario los restaurantes de Puerto Madero y, al mismo tiempo, dejan morir de frio y hambre a sus congéneres?

79) ¿Es de izquierda tener en el gobierno a reverendos chorros como Ricardo Jaime y Claudio Uberti?

80) ¿Es progresista pinchar teléfonos sin orden de un juez de la nación para amedrentar a los propios y a los ajenos? En la Argentina casi ningún empresario, político o periodista se anima ya a decir nada importante por celular, mail o teléfono fijo. Se concertan reuniones cara a cara por la paranoia que provoca un sistema parecido al panóptico de Foucault.

El líder de la supuesta revolución que estaríamos viviendo fue enterrado ayer en Rio Gallegos, una ciudad donde la ira de sus vecinos —tras veinte años de soportar sus arbitrariedades— lo obligó a vender su propia casa en el 2007, luego de que la defendiera con más de 700 gendarmes nacionales durante varios meses, por los estallidos sociales en su contra.

Néstor ya casi no viajaba ya a la ciudad que lo vio nacer, donde fue intendente y desde donde manejó los destinos de Santa Cruz durante tres periodos.

Pernoctó en muy pocas ocasiones en hoteles de empresarios amigos o en las casas de empresarios fieles, en forma cuasi clandestina.

La Argentina tiene, según lo que se ha visto en las últimas horas, un grave problema que va mucho más allá de lo político, lo económico y lo social.

Si Néstor Kirchner —el presidente más rico, voraz y avaro de la historia contemporánea, quién tuvo más de cien causas abiertas en su contra por todo tipo de delitos— fue el Che Guevara del siglo 21 nuestro verdadero drama es cultural y educativo.



Marcelo López Masía
TRIBUNA DE PERIODISTAS

NECROFILIA


Opinión
Pedro Lastra
ND

La necrofilia de los argentinos

Después de presenciar la escandalera armada ante su más reciente muerto ilustrísimo he llegado al convencimiento de que nada hay que le guste más a un argentino que un muerto. Ni ninguna empresa que cumplan con mayor eficacia que convertir a sus despojos en fetiches. Nada, ni siquiera el tango, cuyo tema es la muerte en sus distintas variantes, los unifica tanto como un finado. El país se paraliza, las masas se desbocan, la disciplina los sobrecoge y corren como hormigas en fila india a adorar el sarcófago. Dentro yace el cadáver de aquel que hasta ayer odiaran, despreciaran, aborrecieran o zahirieran. Pero que convertido en cadáver ilustre, tieso como un árbol y pálido como la propia muerte, es elevado al rango de los entes celestiales. ¡Un muerto, un muerto! Y el corazón de la Argentina da un brinco y se paraliza de emoción ante la expectativa de un mar de lágrimas.

Tres muertos ilustres han alegrado el espíritu de la necrofilia porteña en los últimos tiempos: Sandro, Mercedes Sosa y Néstor Kirchner. Tanto se han desbordado los bonaerenses hasta el Congreso Nacional o la Casa Rosada, cenotafios los más ilustres en los que todo argentino con ciertas ambiciones quisiera pasar a mejor vida, que uno se imagina la envidia que los asalta cuando después de quince o veinte horas de espera y apretujamientos homéricos llegan a vivir sus cinco segundos de gloria frente a los pies del insepulto, nada desearían más en sus atribuladas existencias que morirse cuanto antes y obtener así sea una migaja de la adoración que le dispensan a sus cadáveres exquisitos.

Maradona, uno de los más conspicuos candidatos albicelestes a muerto honoris causa y que sin duda logrará los mayores récords de conmoción pública cuando lo vistan con el solemne flux de cedro se quejaba amargamente de la “contra” que hasta la víspera del tránsito al otro mundo atacaba a quien minutos después elevaba a las más excelsas glorias. En el lenguaje aprendido de Fidel Castro, quien goza del privilegio de encontrarse tatuado en una de sus celebérrimas nalgas, “la contra” es todo aquel que se opone al Capo di Mafia que yace como en una alegoría de El Padrino rodeado de sus pistoleros y magistrados. “Yo” – ha dicho con ese rictus de desprecio tan propio de los porteños flor y flor – “a quien adoro de verdad es al Ché Guevara. Pero Néstor” – y quien se precia de tanta fama en un país que hasta el que menos puja, puja una lombriz como el Pibe, tiene pleno derecho a tutear al muertito – “tenía muchos rasgos del Ché Guevara”. No lo expresó, pero cae de cajón a qué atributos guevarianos se refería: atropellar a quien se interpusiera en su camino mandándolo al otro mundo. No así la corrupción y el enriquecimiento como botín del asalto al Poder, que el Ché penaba al robo de una lata de leche condensada con una ráfaga de FAL y murió más pobre que una rata. Néstor, en cambio, tenía como para enchaparse el sarcófago de oro 18 kilates y regalarle a su consorte, además de la presidencia de la República Argentina, que se la legó en vida, el famoso “diamante azul”, recientemente subastado en Hong Kong a razón de un millón doscientos mil euros por quilate.

Kirchner fue el muerto perfecto, como Perón. En torno a cuya mujer se desató la mayor bufonería mortuoria jamás vista en el mundo político desde el embalsamamiento de Tutankamón. La momia de Evita, secuestrada, oculta y trasegada de una fracción a otra del sindicalismo peronista y de un lugar al otro del planeta de sus mafias hasta venir a dar, prisionera del general Videla, a una tumba anónima de un cementerio italiano, fue finalmente traslada hasta la residencia del general desterrado, a quien acompañó con sus aromas a formal y sándalo desde un cuarto fúnebre especialmente acondicionado y siempre a media luz en la Quinta de Puerta de Hierro, en Madrid, en donde el caudillo que inspiró a Fidel Castro, a Chapita Trujillo y a todos los dictadores militares hasta dar con Hugo Chávez, recibía la protección de la guardia pretoriana franquista mientras preparaba su triunfal regreso a su Buenos Aires querido. Kirchner le sigue los pasos. Murió disfrutando del poder total, para legárselo a su esposa. Que se hundirá sin duda como lo hiciera en su momento Isabelita, la cabaretera. Deja a la pandilla peronista de la izquierda montonera, que llegó a tener en el puño, mordiéndose a dentelladas por su herencia política. Se convertirá en mito antes que cante un gallo, pues según la leyenda que sucedió al jefe de los descamisados, ni Perón ni Kirchner “sudaban”. Un atributo que no tuvieron Menem ni Cámpora, el dentista, a los que les corría por la frente la gota gorda. Razones todas más que suficientes para animar a los argentinos a desear alguna muerte célebre para tener como pasar el aburrimiento. ¡Qué diferencia la de los chilenos, que en lugar de enterrar, desentierran! ¡Y todo por una mina!

EL SHOW


NÉSTOR KIRCHNER

El triste espectáculo

Por Rubén Gioannini para el Informador Público

Más allá de las conjeturas de que si murió o está vivo, si se suicidó o murió de muerte súbita, si el féretro era pequeño para un cuerpo tan grande, si estaban sus restos mortales o era sólo un féretro vacío, etc. etc. etc., ha quedado evidenciado que el show artístico continúa.

Contemplando a través de imágenes televisivas, se pudo comprobar el uso político de mal gusto que se hizo de la capilla ardiente; el montaje teatral organizado buscando impactar a la sociedad ha dejado muchas dudas, las que se generaron por ciertas actitudes y hechos contemplados durante los sucesos. Estamos hablando de la muerte, y por supuesto del respeto que en todo caso se le debe. Cuando estamos rindiendo una despedida póstuma a un ser querido o apreciado lo hacemos con respeto, recogimiento, en silencio y con profundo dolor; esto crea un clima especial que contagia a todos los que acompañan esos nobles y puros sentimientos humanos.

Ahora bien, cabe preguntarse ¿fue realmente una capilla ardiente? ¿Fue una despedida a alguien que supuestamente se lo aprecia? ¿Con qué respeto se acogió su muerte por parte de aquellos que supuestamente estaban para despedir sus restos? ¿Acaso a este velatorio no lo convirtieron en un carnaval político?... Comenzando por “pintarrajear” con pintadas todo el circuito adyacente inclusive hasta la sala velatoria (llámese Casa de Gobierno), ¿acaso esa es la forma de homenajear a un muerto? ¿O quizás bailando y saltando como una murga en un corso es la forma de expresar el dolor? Uno podrá equivocarse, pero evidentemente se comprueban posturas histriónicas y llantos falseados para las cámaras televisivas que desaparecían tan pronto cuanto se apagaba el enfoque de las mismas.

Los velorios hacen al respeto no al insulto y aquel que quizás con cierto grado de hipocresía va a despedir al que hasta ayer puede haber sido su adversario; a pesar de esta actitud no amerita el insulto hasta por respeto al muerto; respeto que ni muchos que se dicen amigos, encumbrados funcionarios y hasta propios familiares no tuvieron, ya que todos, amigos, familiares, dirigentes del partido, gremialistas, funcionarios, todos se movieron al compás de ese carnaval político. De los sindicalistas no nos debe extrañar, ya que vuelven a repetir lo que hicieron cuando trasladaron los restos del Gral. Perón a San Vicente; es más, quizás con Perón todo fue más denigrante e impúdico y mucho más terrible por la dimensión de quien se trataba; sólo que esta vez no hubo violencia pero sí mucho circo.

Figuras del ambiente televisivo y artístico buscando cámaras para proclamar su militancia -por supuesto que bien paga-, y resaltar los valores de quien están despidiendo, sólo que omiten decir que al otro día pasarán por el canal oficial a retirar su buen contrato que el Pueblo paga; bombas de estruendo, gritos, insultos, cánticos ofensivos, todo se juntaba en una muestra total de irrespetuosidad y mal gusto, por supuesto que este decadente espectáculo era transmitido al mundo. ¡Qué triste imagen vimos, ni siquiera mostraron respeto por la muerte!

Toda esta obra de mal gusto y de baja política instrumentada da la pauta de la decadencia de una clase dirigencial perimida. Lo primero que aprende a respetar el hombre es la muerte, y en este caso no sólo no se respetó sino que se hizo uso de ella para hacer “política”, todo con un total mal gusto.

Resumiendo, si el cajón tapado estaba vacío y todo el velatorio fue un teatro, sin duda les tomaron el pelo a muchos que inocentemente fueron a despedir los restos del ex presidente; o por el contrario, si realmente los restos de Néstor Kirchner estaban en el féretro, todos, absolutamente todos, le faltaron el respeto, comenzado por su propia esposa y familiares, que permitieron este triste espectáculo.

EL UNGIDO


Por ANTONIO CAPONNETTO

santaiglesiamilitante.blogspot.com

“Cuando muere el hombre impío perece su esperanza”
Prov. 11,7

Kirchner


No siendo especialistas en tanatología –como de pronto parecen serlo todos nuestros conciudadanos- apenas si un par de reflexiones podríamos hilvanar ante la muerte de Néstor Kirchner.

La primera es que su deceso es un bien inmenso para el país, como lo sería el de todos aquellos de su laya que viven y obran para ultrajar a Dios y a la Patria. Disimular, omitir o atemperar este juicio nos conduciría a pagar un tributo al cinismo que no estamos dispuestos a oblar.

El difunto (ya lo dijimos largamente mientras vivió) ha sido una de las encarnaduras más completas cuanto deleznables de la degeneración intelectual, moral y política; y en un decurso histórico como el nuestro, en el que no es fácil competir por la náusea, se ha quedado limpiamente entre los primeros puestos. No dejó crimen por auspiciar, latrocinio por cometer, impiedad por poner en práctica, mentira por difundir y rencores torvos por ejecutar malignamente. Suyas fueron todas las características del hombre espiritualmente contrahecho. Desde la dicción soez y el gesto atrabiliario, hasta el corazón irreligioso y la mente ganada por las cóleras más ruines.

Halló solaz en propiciar la contranatura y sintió desdicha por las virtudes tradicionales. Gozó con la fiesta sacrílega del mundo, y lo amargaron las celebraciones genuinamente sacras. Supo odiar la identidad hispanocriolla y católica de estas tierras con el mismo frenesí con que amó la causa de los asesinos de nuestra estirpe. Encanallecido, indigno y cargado de locuras furiosas, si algún epítome abarca sus pluriformes miserias y vicios sin cuento, el mismo fue acuñado el 6 de julio de 2010 por uno de sus indiscutibles y empecinados apologistas. Dijo entonces Luis D’Elía: “Néstor Kirchner es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta”. “Nuestro”, es decir de ellos, fue sin duda, el abanderado y el adalid.

La segunda reflexión guarda consonancia con la primera. Un hombre de tan negrísimo talante no podía sino creerse invulnerable y sin necesidad alguna de sobrenaturales socorros. La conciencia de la vulnerabilidad es propia de quien posee la virtud de la fortaleza, enseña el Aquinate. Mientras que, por el contrario, el pusilánime finge que nada puede ocurrirle. Para el cobarde henchido de soberbia, enfermarse no le está permitido; y llamarse a sosiego o a reposo, o mostrarse frágil con humano y humilde verismo, es una señal de derrota que no puede admitir.

Por eso Kirchner y su endemoniado entorno, a cada paso de la enfermedad que al fin acarreó la muerte, rechazaron cualquier signo sacramental que invocara la posibilidad ineludible de las postrimerías. Negado a la trascendencia y dado a la publicidad, el mensaje del patagón no podía ser el de un paciente necesitado de preces y de auxilios médicos, y en consecuencia engrandecido en el dolor y en la enfermedad. Sí, en cambio, el de una máquina ganadora que se hacía algunos ajustes técnicos para seguir compitiendo hasta la recta final. Como el acróbata que es dueño de una risa estéril y falsa, de comisuras tiesas, para probar que está intacto tras las mil volteretas, así reía Kirchner tras cada golpe que le propinaba su irremisible dolencia.

El cajón cerrado –con o sin sus restos, lo mismo da- fue el último signo de esta incapacidad de mostrarse vulnerado. Para descubrir al pueblo el rostro muerto, primero hay que estar convencido de que hay un Divino Rostro que me aguarda, transfigurante de mis miserias corporales todas. El rigor mortis, públicamente retratado como preanuncio paradojal de una movilidad aquende el féretro, es propio de quienes mueren piadosamente. Contrario es el caso de los desesperados. La mors certa, hora certa sed ignota, los tortura más que el instante súbito que los arranca definitivamente del tiempo. No saben ni quieren prepararse a bien morir, porque el activismo exitista que los domina los vuelve incapaces de todo ocio contemplativo.

No fue pues, el de Kirchner, ese consumirse como un cirio para alumbrar a otros, en un sacrificial, oblativo y extremo acto de servicio. No fue un gastarse y desgastarse sin medir las consecuencias. Esto quedará para la mitología partidocrática, siempre pronta a catalogar sandeces. Fue, sencillamente, lo que escribe Gracián en El Criticón: ”los sabios mueren, los necios revientan”. Reventó agarrotado por sus tirrias y fobias, creyendo que la muerte no era para él, sino un mal siempre conveniente y deseable para sus enemigos. Tal vez no le faltó razón, puesto que Dante, en el Canto III del Infierno, localiza a un tipo de personajes que, en virtud de sus felonías, “ni tienen la esperanza de morir”.

La tercera reflexión es sobre aquellos que, desde el instante mismo de su muerte, y olvidando que hasta otros instantes previos lo habían despreciado o maldecido, se dedicaron a glorificarlo, ya desde los medios masivos o rindiéndole homenaje presencial. Hablamos ante todo de esas muchedumbres mórbidas e informes que desfilaron ante su túmulo, brindando el espectáculo decadente que suscitan habitualmente estos carnavales. Masas sin veleta ni rumbo, volubles por definición e hijas de la hez democrática, esas oleadas que integraron su cortejo, ora asistieron rentadamente por disciplina sindical, ora por saltimbanquismo populista, ora por funesta afinidad con el rufián que partía. Ayer lo hicieron ante la momia de Alfonsín o de Mercedes Sosa. Mañana por quien sea el turno de rentar el olor de multitud. La Argentina real e invisible no estaba en ese cortejo desencajado y ciego. Estaba trabajando silente en vastísimas e incalculables legiones de sufridos brazos, lamentando esta patria nuestra, material y espiritualmente corrompida por el tirano que acaba de reventar.

Pero llegue también nuestro desprecio, ya no al tropel sin riendas que incensó durante horas el ataúd del déspota, entonando sin proponérselo la Marcha fúnebre para una marioneta -mas sin los sones afinados de Gounod- sino al llamado arco opositor, político o periodístico, cuya obsecuencia lacrimógena para con el occiso y sus deudos sólo prueba lo que ya sabemos de memoria: que uno solo es el Régimen, del que medran por igual oficialistas y antagonistas, en una entente trágica, maloliente y rapaz. Un único y despreciable sistema forman las llamadas derechas e izquierdas, conjugadas al unísono para que, más allá de las muertes individuales, perdure y sobreviva el infectado y podrido conjunto.

Sea la última reflexión para medir lo más grave. Aquello que verdaderamente nos sobresalta y aqueja hasta el desgarrón literal del alma. Y es constatar que, una vez más, la Iglesia no ha sabido estar a la altura de las circunstancias.

Cierto que de Roma llegaron pésames híbridos, redactados al modo de un formulario eventual. Pero algo más hacía falta decir, porque el difunto fue un persecutor explícito de la Fe Católica, a la que ofendió cuanto pudo con saña manifiesta y procaz. ¿Por qué callar que Kirchner tipificó el desdichado caso de quienes pecan contra el Espíritu, de quienes pecan con faltas que al cielo claman, de quienes pecan sin que les sea posible merecer el perdón? (Mc 3,29; Mt 12,32; Lc 12:10). ¿Por qué callar que tanto él como su viuda, su partido y sus gobiernos, son la quintaesencia de la endemoniada juntura de capitalismo y marxismo, de progresismo y liberalismo, de gramscismo y cultura de la muerte? ¿Por qué callar en vez de distinguir y condenar con toda la energía y la contundencia que puede y debe hacerlo la Madre y Maestra?

A su turno, el Cardenal Sandri, y siete sacerdotes argentinos, celebraron una misa por Kirchner, en la Iglesia Nacional Argentina de la Ciudad Eterna. También callaron cobardemente lo que debían decir, y afirmaron lo que no debían afirmar. Verbigracia, que el occiso se destacó por “el apasionado empeño en la vida política”, dejándonos con su partida “en la pena y la sensación de desamparo”. La pena y el desamparo –entérense de una vez desaguisados y felones pretes- lo padece la patria argentina en su conjunto, como consecuencia, precisamente, del “apasionado empeño” destructor llevado a cabo por el pérfido que acaba de finiquitar, y que han decidido convertir en héroe súbito.

Las palmas de la iniquidad, por supuesto, se las llevó Bergoglio, a estas alturas, y ya sin tapujos, devenido en el Patriarca de una secta judeo cristiana. Compartiendo el presbiterio catedralicio con el rabino Bergman, y el altar con otros varones de ínclita talla, se atrevió a sostener en su homilía del 27 de octubre, que “las manos de Dios lo acompañaron [a Kirchner], lo amaron, acariciaron su vida y lo recibieron”; y que nadie debería cometer la “grande ingratitud” de olvidar que “este hombre fue ungido por la voluntad popular”. Mérito sacro e intangible de inequívoca raigambre rusoniana, ante el cual, “el pueblo tiene que claudicar de todo tipo de postura antagónica para orar frente a la muerte de un ungido por la voluntad popular”.

Bergoglio ya no merece respuesta alguna. Que Nuestro Señor Jesucristo, el Verdadero Ungido, y a quien en nombre de la voluntad popular, Néstor Kirchner vilipendió en su perdularia vida, le prodigue el perdón, alguna vez, por haber preferido el sacerdocio de Judas al del Dios Verdadero.

Cuentan que refiriéndose a la muerte de Casimir Delavigne -el poeta y dramaturgo francés- su compatriota, el pintor Francois Desnoyer, dijo irónicamente: ”hay muertos a los que conviene matar”. Tal el caso de Néstor Kirchner. Mátese de una vez su legado y su proyecto, para que pueda abrigarse la esperanza, siquiera tenue, de mejores días para esta patria en llamas. Pero no es tarea que parezca posible en el horizonte inmediato, bien lo sabemos.

Pasadas las fiestas cristínicas del funeral montonero, y enterrado Néstor con su pañuelo blanco del odio marxista, vendrá la cruda realidad de una nación deshecha, de una mafia acechante, de unos herederos torvos, de un futuro tan ruinoso como el presente aciago que vivimos. Todo reino dividido en sí mismo perecerá (Mt. 12, 24)

Disponga Dios lo necesario para que podamos resistir y resguardar.

EXPLOTÓ LANATA


Imperdible la introducción de Jorge Lanata en su programa DDT
Algunas frases:

Ayer no asumieron, ¿No? Kirchner asumió en el 2003, 2004, 2005, 2006, 2007, para preocuparse de esto.
Es un caso de ética tardía. (...) Nunca la escuché a Cristina Kirchner crispada en el Congreso "por favor, disuelvan Papel Prensa"... nunca en la vida. Nunca escuché a Nestor Kirchner decir lo mismo. Nunca.
Eso, siendo Gobernador uno, Senadora o lo que carajo fueran.

Ayer la Presidenta habló una hora y media. Habló ¿del hambre? ¿habló de Educación? ¿habló de inseguridad? No. Habló una hora y media de Papel Prensa... De golpe, la primera hipótesis de la Argentina , el principal problema de la Nación , lo más importante en la República , ayer durante una hora y media era ... Papel Prensa.
En todo lo demás, nos va de puta madre. Los chicos comen 6 hamburguesas por mediodía, se educan en lugares increíbles, la gente viaja de primera, nadie tiene miedo en la Provincia ni en la Capital.. .

Me tienen harto con la Dictadura... Me tienen harto con la Dictadura. Ayer la Presidenta habló una hora y media en cadena nacional de algo que pasó hace 34 años... 34 años... cuando, acá, hoy, ayer, se mueren chicos de hambre... Matan a gente secuestrada en la puerta de un banco... Educan mal a otro montón de chicos. Le meten el palo en el
culo a los jubilados. Y ayer la Presidente habló una hora y media de algo que pasó hace 34 años... ¿Saben que veo? ¿Que ví ayer? Veo viejos echándose la culpa.

Una vez le preguntaron a Simon Wiesenthal, el cazador de Nazis, que murió hace pocos años, un tipo que dedicó su vida a buscar justicia; le preguntaron que pensaba sobre el Holocausto. Y dijo, "no podemos vivir como si el Holocausto nunca hubiera existido, pero tampoco podemos vivir pensado siempre en él". Ayer la Presidente habló una hora y media de algo que pasó hace 34 años.

La Presidente se preguntó al menos 5 veces, "que van a decir los títulos al otro día". Presidente, gobierne. Deje de leer los diarios: gobierne.

OJALÁ SEAN AHORA LOS POLÍTICOS QUIENES LE HAGAN NOTAR ESTAS CUESTIONES A LA PRESIDENTE Y SUS SECUACES... SINVERGUENZAS HIJOS DE MIL PUTAS...

Vayan poniendo sus barbas a remojar...
Ecuador no queda tan lejos...

MENSAJES DE GUERRA


MENSAJES DE GUERRA

Concluida la propaganda montada para explotar políticamente la muerte de Kirchner, el lunes comenzará la definición de la nueva etapa cristinista. La exclusión de los ex presidentes en el velorio y el no saludo a los ministros de la Corte es un anticipo de la nueva orientación. Se confirma la venida de Bettini, la influencia de Zannini y los funcionarios más decididos ideológicamente en una posición de izquierda.

Por Carlos Manuel Acuña

Ya murió Néstor Kirchner y con ese acto incontrolable eludió la acción de la Justicia que lo esperaba. Después de muerto y como un anticipo de lo que sucederá, los restos de su memoria fueron utilizados para la más obscena propaganda política que se haya montado en los últimos tiempos. La obsesión del equipo informal que rodea a la Presidente consideró que identificar a Cristina con la imagen de su marido resultaría positivo con miras al futuro electoral. Así, fueron controlados los programas televisivos empeñados en mostrarlo al diputado Kirchner como un estadista pese a las evidencias en contrario. El periodismo en general se sumó a esta maniobra y, cuando todavía el montaje de los gestos necrofílicos se mantenían activos con sus imágenes, comenzaron a trascender nuevos elementos de juicio para entender, no sin esfuerzo, el rumbo que Cristina Fernández querrá imponerle a su gestión.

El primer dato surgió de los mensajes cibernéticos realizados por el Canciller Timerman, quien reiteró lo que ya se sabía en los círculos bien informados: Cristina será la candidata del kirchnerismo puro, por así llamarlo, y pese a las presiones de sus hijos, está resuelta a continuar con la política de su marido. El primero en convencerla fue su aliado ideológico y estratégico, el venezolano Hugo Chávez quien, presuroso, comprendió que si perdía el apoyo de la Argentina para su proyecto progresista, estaba perdido. Presuroso, el bolivariano deslizó en los oídos de la Presidente argentina la conveniencia de mantenerse unidos para concretar los planes ideológicos que los unen. Para darle mayor fuerza a sus argumentos, coordinaron encontrarse en Río Gallegos para profundizar las estrategias futuras a la luz de los próximos resultados electorales del Brasil, la presurosa ratificación de Correa en el Ecuador pronunciada apenas se supo la muerte de Kirchner y la necesidad de apoyar a la fracción más izquierdista del gobierno uruguayo para respaldarla en su intento de liquidar a las Fuerzas Armadas del país hermano.

Chávez fue elocuente y habló mucho más en Río Gallegos, donde con paciencia acompañó los ritos finales para el sepelio del ex presidente. En la tranquilidad posterior a la organizada propaganda en favor de la memoria del desaparecido inspirador del Frente para la Victoria y mientras en la Capital Federal y otras ciudades se desplegaba una onerosa campaña de afiches que mostraban a Cristina amorosamente acurrucada en los brazos de Néstor para identificarla como su legítima sucesora, el elocuente Chávez desarrolló sus argumentos para explicar la necesidad de prepararse para enfrentar la sucesión de Lugo en el Paraguay y recriminarle al peruano Alan García su ausencia en las distintas etapas del sepelio. Esto último fue algo así como un alerta colorado a los planes del progresismo latinoamericano, que ahora se percata de hasta dónde se afectaron la paciencia y los sentimientos peruanos con la vieja cuestión de la venta de armas al Ecuador -en guerra con Lima- efectuada por Menem.

Previamente, Cristina emitió señales concretas, específicas y adelantadoras de lo que espera realizar durante los meses restantes de su presidencia, siempre y cuando se respeten esos plazos constitucionales. Primero, resolvió enviarles mensajes a los ex presidentes de la República, en el sentido de quebrar las civilizadas costumbres protocolares y que no se presentaran al velorio. Como si esto fuera poco, claramente ignoró la presencia de los miembros de la Corte Suprema de Justicia en la Casa Rosada.

Asombrados, los ministros de uno de los tres poderes del Estado no demoraron en entender que se inauguraban con ese acto severos problemas futuros. ¿Enfrentará o ignorará Cristina a los jueces supremos de la Nación? ¿Puede o debe entenderse que este gesto podría extenderse al Parlamento...? Las dudas parecen convertirse en posibilidades especulativas que acentúan la inquietud sobre lo que comenzará el lunes una vez concluida esta primera etapa para despedir a Néstor Carlos.

Los interrogantes se acumulan y las informaciones sobre los últimos momentos de Kirchner en vida nos dicen que su muerte se precipitó gracias a tres serios disgustos ocurridos en los que sería su última noche. Uno de ellos consistió en un duro intercambio de palabras por cuestiones de intereses con Lázaro Báez, su amigo comercial siempre favorecido desde el poder, y lo mismo sucedió con Rudy Ulloa Igor, su chofer devenido en empresario. La restante conflictiva conversación telefónica fue con Hugo Moyano, quien ya hablaba con un tono distinto al utilizado en otras épocas. Casi de igual a igual, el camionero recriminó a Néstor que no hubiera intervenido para asegurar la concurrencia de funcionarios e intendentes a su convocatoria política realizada horas antes para expresar su poder de convocatoria no sólo como secretario general de la CGT sino también y tal vez especialmente, como titular del PJ de la provincia de Buenos Aires. Moyano se expresó con palabras duras y cargadas de recriminaciones. Néstor no lo toleró y ambos entendieron que se ponía en marcha una pulseada por el poder político dentro de la fracción más importante del oficialismo. Nada más y nada menos que en la estratégica provincia de Buenos Aires, donde posiblemente se juegue el destino de las elecciones. Los dos tenían en mente el inmenso poder del gobernador y ex presidente de la República, Eduardo Alberto Duhalde, un ajedrecista experimentado y decidido a quitarlo a Néstor del poder e, incluso, someterlo a juicio por los delitos cometidos. La prolongada conversación quedó suspendida para continuarla más tarde, lo que obviamente resultó imposible. Ahora Moyano deberá continuar su discusión con Cristina, que estudia la posibilidad de ofrecerle la postulación de vicepresidente a Daniel Scioli, aunque por ahora se ignora qué hará ésta al respecto y los demás temas pendientes. ¿Considerará a Moyano un interlocutor válido para construir su propio aparato político o se inclinará por enfrentarlo y abrir un nuevo frente de conflicto como hacía su marido? El interrogante forma parte de los graves problemas que deberá afrontar la Presidente. Quien aparece como el ideólogo de lo que será su gestión, el izquierdista Carlos Zannini, no olvida que en Mar del Plata Moyano integró la Triple A, que se enfrentaba a tiro limpio contra los montoneros y el ERP, y estas cosas no se olvidan. La política de mantener vivo el enfrentamiento de esos años produce, entre otras, estas consecuencias.

Mientras tanto, el lobista mitad español y mitad argentino pero representante de nuestro gobierno en Madrid, se apresta a instalarse en Buenos Aires para asesorar a Cristina y seguir los negocios desde aquí. De Vido, logró cimentar el apoyo de empresarios, Timerman cuerpeó sus deficiencias con una sumisión incondicional a la viuda y ésta parece resuelta a acentuar un perfil de izquierda clásicamente montonero, es decir, difuso, infantil, antiguo y contestatario, lo que constituye todo un presagio de próximas dificultades que harán más difícil la aventura de conseguir un ministro de Economía para encarar los enormes problemas que en la materia dejó Néstor Carlos. ¿Quién con quilates suficientes se animará a aceptar el cargo en medio de estas anunciadas señales de guerra..., con ex presidentes despreciados y miembros de la Suprema Corte que no fueron saludados...? Todo un dilema que, además, coincide con una escalada inflacionaria, el mantenimiento de Guillermo Moreno, que se apresta a salir de su escondite, e inquietudes generalizadas que no pueden aventarse con la luctuosa propaganda que pretende rescatar la memoria del excluyente motivo del sepelio. En el ínterin, los problemas de familia incorporan otro aspecto más íntimo del conflicto, por lo que vamos a eludir el comentario, no sin antes preguntarnos por qué la madre de Néstor Carlos prefirió excluirse del velorio y permanecer en Río Gallegos.

PERSPECTIVAS


PERSPECTIVAS INMEDIATAS Y URGENTES

Por el Lic. Gustavo Adolfo Bunse

Apenas vio el cajón salir de la rosada… debe haberse decidido.

No es esto información. Es lógica pura de quien esto escribe.

Puedo equivocarme… pero me animo a pronosticar lo siguiente :

Para ella resulta ahora… imprescindible, urgente e imperioso presentarse como candidata a su reelección. No tiene opción.

Lo único que verdaderamente no puede esquivar ahora… es ser candidata.

Y debe hacerlo… lo antes posible. Acaso en su primer discurso.

Dirá, seguramente, que lo hace como un homenaje a su marido muerto, que es un compromiso personal…. incluso puede llegar a decir… que él mismo, se lo pidió la noche antes de morir.

En fin… cualquier cosa será buena.

Pero no tiene salida alguna. Es taxativo :

O es candidata, o cae fulminada por la inconsistencia política y por la diáspora de miles de mercenarios que van a salir huyendo si acaso no se les muestra cierto ticket de seguridad mínima… como para suponer que seguirán enganchados en ese trencito de la felicidad … que les fabricó el matrimonio con el objeto de derramar los impuestos salvajes sobre la base social. Esa base que puede vender muy baratos sus votos.

La sustentabilidad, la gobernabilidad, la continuidad mínima y la única posibilidad de supervivencia hasta octubre del 2011… es ser candidata.

El partido justicialista oficialista, que es esa liga venal de gobernadores e intendentes, prendidos a la chequera…. tiene un único modo de recibir una señal de atención clara :

Verla y oírla … con el dedo admonitor … y diciendo: “Yo sigo hasta el 2015” o acaso algo muchísimo más demagógico y pintoresco todavía: Como nos dijo Alsacia: “De aquí me sacan en un cajón como a mi marido…. o no me sacan”

Ella …sin duda se halla atravesada por el odio nacido en suponer que su socio, se murió por culpa de las amarguras del agro y la 125, o por culpa de Cleto Cobos o de la Corte Suprema o acaso de las últimas medidas de jubilación mínima aprobadas por el Congreso y desempatadas por Cobos

El único gesto puro de la población, que podría haber sido… dejarlo que sea espontáneo,… fue contaminado por ese odio que la embarga.

Entonces pues… no hubo espontaneidad alguna.

Movilizaron.

En efecto: movilizaron igual que para una fiesta…, ni los muertos son la excepción para estos crápulas.

Le movilizaron la claque, las lloronas y las bandas de los que tienen como medio de vida algún plan social. Miles fueron llevados en micros.

Quien esto escribe, se ha ocupado de contabilizar micros y viandas en toda la zona ubicada en derredor de la CGT …y de la Avenida San Juan y Paseo Colon (más de 720 micros, a los que deben sumarse otros 200 que se ubicaron en la zona de la Avenida Huergo cerca del Museo de los Inmigrantes).

Ella no ignoraba en absoluto todo eso.

Otro gesto de odio que se vio florecido en su aparente desdén, fue cuando ella no quiso impedir, haciéndose la distraída… la rechifla sectaria que se producía cada vez que ingresaba al salón velatorio, un opositor.

Y no es cierto que a Alfonsín junior… no lo chiflaron.

A él le toco menos. Pero la silbatina se oyó por doquier.

Ni hablemos de lo que cantaban en el cortejo. Ni hablemos de lo que le gritaban a la gente que no aplaudía.

Son sectarios, manipuladores, inescrupulosos y también absolutamente irreverentes con la muerte. Son la mezcla química más tóxica y peligrosa de la política de los últimos tiempos.

Y están dispuestos a hacer llover arsénico con tal de dejar armado el mito de la viuda. Van a postularla a empellones y van a encontrarse con que ella está bien dispuesta… y que no necesita ningún espoleo para ello.

Ni siquiera respetan el a.b.c. del formato de la muerte.

Y eso ha de ser, seguramente… por cuanto saben que para compensar una falta absoluta de merecimientos … es necesario amplificar, hasta el nivel de farsa, el ritual simbólico por los que ya no existen.

Golpearon en Río Gallegos a un crítico de los Kirchner










Violentos disturbios se registraron esta tarde en las inmediaciones del Sindicato de Empleados de Comercio de Río Gallegos cuando militantes de la Uocra que atacaron a trabajadores de comercio y militantes del Partido Obrero. Hubo corridas y pedradas y varias personas resultaron heridas, entre ellos el titular del PO de Santa Cruz, Miguel Del Plá, según informó la radio Cadena 3 de Córdoba.




Del Plá no es un gremialista común y corriente en la provincia K. Es también activista por los Derechos Humanos desde 1985 en Santa Cruz y uno de los más acérrimos críticos del "doble discurso" del matrimonio Kirchner en esa materia. "Nunca se acercaron a la Comisión Permanente por los DDHH", dijo hace pocos meses y apuntó que Néstor y Cristina "nunca se acercaron a los actos del 24 de marzo".




El gremialista docente criticó como pocos al matrimonio Kirchner en su feudo. "Jamás participó de un hecho relacionado con los desaparecidos ni declarativamente ni personalmente", añadió, y se refería a la época desde que el ex presidente asumió como intendente de Río Gallegos en 1987.




De hecho, la semana pasada el municipio de la ciudad natal del ex presidente declaró ciudadana "ilustre" a Hebe de Bonafini, titular de las Madres de Plaza de Mayo. Entre otros, Del Plá señaló que el matrimonio K "siempre la había ignorado".




Los incidentes. De acuerdo a testigos, los incidentes comenzaron luego que la sede del sindicato de comercio fuera ocupada por un grupo de personas que pretende participar de las próximas elecciones.




Sin embargo, horas después de que se presentaran en el gremio, una patrulla de la Policía se acercó al lugar, pese a que no había ninguna denuncia contra los trabajadores que reclamaban participar en los comicios. Sorpresivamente, una patota de la Uocra, identificable por los colores de sus banderas, intentó ingresar al gremio y comenzaron los golpes de puño, las corridas y las pedradas.

Con los gritos de "Borombombón, borombombón, los sindicatos son de Perón", los militantes de la construcción irrumpieron con palos y golpearon a los dirigentes del Partido Obrero, que estaban en la vereda, y a los empleados de comercio que se encontraban en el interior, precisó Cadena 3.




Este hecho se registra en un momento de máxima sensibilidad para el PO luego de la muerte del joven Mariano Ferreyra en Barracas, también en manos, según parece indicar en la investigación, de la patota de la Unión Ferroviaria




Fuente: http://www.perfil.com/contenidos/2010/10/28/noticia_0051.html

Militantes Gorilas K insultaron y amenazaron a Leuco y Fernando Bravo










Un grupo de militantes kirchneristas que iba hacia el velorio del ex presidente Néstor Kirchner en Casa Rosada insultó y amenazó a los periodistas Alfredo Leuco y Fernando Bravo, cuando ambos salían de radio Continental, tras finalizar su programa.




Los periodistas se retiraban de la emisora, ubicada en Rivadavia 935, y de repente varias personas comenzaron a increparlos, insultarlos y hasta amenazarlos. Los sujetos estaban haciendo la fila -que ya tiene más de 20 cuadras- para despedir los restos del patagónico y apoyar a la Presidenta, Cristina Fernández de Kirchner.




En la puerta de Continental se vivió un momento de mucha tensión, cuando los agresores se exhaltaron. Ahí fue cuando tanto Bravo como Leuco tuvieron que refugiarse en la radio y llamar a la policía para que garantice su seguridad.




Mientras los móviles llegaban a Continental, los militantes hicieron pintadas con aerosol y rompieron una bolsa de basura en la puerta. "Fachos golpistas", escribieron en una de las paredes. "Golpistas fachos", en otra y en el piso una leyenda grande que decía "gorilas" (vea la galería de imágenes).




Hasta Oscar Cholo Gómez Castañón -que ya no está en radio Continental, sino en Belgrano- recibió una pintada en su contra: "Castañón golpista", podía leerse.




Alfredo Leuco ha tenido duros cruces con funcionarios del Gobierno, sobre todo con el Canciller Héctor Timerman, que lo acusó de haber pedido pauta a cambió de hablar bien de Kirchner. El periodista también denunció amenazas de muerte por parte del bloguero k, Lucas Carrasco.




Fernando Bravo ya había sido objeto de agresiones físicas por parte de militantes del oficialismo. Durante una de las marchas a favor de la Ley de Medios, el conductor fue insultado por simpatizantes del kirchnerismo en una situación casi calcada a la que lo toco vivir hoy.

Fuente: http://www.perfil.com/contenidos/2010/10/28/noticia_0046.html

HIPÓCRITAS


María Zaldívar - 29-Oct-10 - Opinión

http://maria-zaldivar.blogspot.com/2010/10/hipocritas.html

HIPÓCRITAS

por María Zaldívar

No es grata la hipocresía en ninguna circunstancia; sin embargo abunda y por eso ya quedó inaugurada la lista de los hipócritas que han ido apareciendo tras la noticia de la muerte de Néstor Kirchner.

Hipócritas las expresiones de gran parte de la dirigencia argentina que intenta sonar acongojada

Hipócritas los que exaltan la personalidad de Kirchner denominando “pasión” al modo con que maltrataba a los opositores y tergiversaba la verdad

Hipócrita Hugo Moyano cuando invita “a los trabajadores que puedan venir” a la movilización “espontánea” a Plaza de Mayo

Hipócritas los que hoy prefieren omitir de las crónicas necrológicas los 600 millones de dólares que nunca devolvió a la provincia de Santa Cruz y su desmedido enriquecimiento personal; la persecución a los militares; el manejo espurio del poder con el que presionaba a jueces, legisladores y empresarios; la arbitrariedad de dividir el mundo entre súbditos y enemigos; la descalificación permanente del adversario; la falta de límites; el doble discurso y la distorsión de los hechos

Hipócritas los que cambian su discurso frente a la muerte

Hipócritas los peronistas que declaman la inmortalidad del líder recientemente desaparecido y están hoy mismo elucubrando escenarios porque, en verdad, ya lo enterraron y el tiempo de negociar salida con impunidad está corriendo desde ayer a la mañana

Hipócritas los que aluden temerosos a los fantasmas que amenazan el poder de la presidente cuando son los integrantes del partido gobernante los únicos que pueden ponerlo en riesgo y llenarlo de violencia como en el ´73 y como hace una semana.

Hipócritas los dirigentes de países vecinos con los que Kirchner cosechó conflictos innecesarios y que ahora le dedican elogiosos adjetivos a una gestión conciliadora que jamás ejerció
Hipócritas. Tendremos unas semanas más de hipocresía en grandes dosis porque es un tic nacional no decir las cosas como son y cuando se debe, defecto exacerbado hasta el delirio por la conducción K.

Porque ya no queda coraje en esta Argentina devastada en su dignidad nadie describirá la realidad de un oficialismo tan mezquino que se atrinchera en la Casa de Gobierno como si fuera “mía, mía, mía” para seguir digitando quién sí y quién no y de una oposición tan vulgar que tuvo que recibir de su máximo adversario la solución a su incompetencia para enfrentar una coyuntura compleja.

Cuando se calmen las ansiedades y las pantallas dejen de reproducir “clichés” habrá que seguir. Como eso de que “debemos estar todos unidos apoyando a la presidente” es una frase hueca que nadie sabe cómo se materializa cuando se está frente a un grupo monolíticamente endogámico es que como ciudadana rasa, le rogaría a la militancia peronista que, por una vez, se hiciese cargo, no mirara a la tribuna, no tirara la pelota afuera, intentara no cosechar tempestades aún después de la siembra de tanto viento innecesario y se esmerara en evitar más violencia de la que nos dejó instalada Néstor Kirchner. Es posible y depende sólo de ellos.

SIN LÁGRIMAS NI RISAS




http://www.cronicayanalisis.com.ar/opinion.asp#425

por Gabriela Pousa

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Murió Néstor Kirchner. ¿Cómo escribir sin caer en lugares comunes?. Me siento identificada con Jorge Asís quién escribió una nota cuyo equilibrio destaco, máxime cuando se escribe en el fragor de lo irremediable.
“Confesión de opositor franco. Desde hace siete años, vivo de Kirchner. Encaro el desafío de explicarlo. Para combatirlo mejor. Con suerte bastante relativa.” http://www.jorgeasisdigital.com/2010/10/27/e-absurdo-previsible-de-la-muerte/

Entre medio los extremos como puede observarse en Plaza de Mayo, y en muchos balbuceos de quienes no saben si expresar su verdadero sentir o matizar con cierta humanidad las emociones. Y es que la muerte tiene ese tinte inevitable de lograr que aflore en muchos ese percance de ser buena gente, a pesar...

Quizás, una forma de explicar la preanunciada “sorpresa” con gesto de alivio (vano en principio) que invade a tantos argentinos, radique en el odio que ha sembrado el ex mandatario.
Nunca o muy pocas veces, un presidente dividió aguas sin necesidad y con tanta artimaña. Pero la contienda permanente era su concepción de poder. Dormía con el arma desempuñada. No sacaba rédito de la soja sino de la cizaña.

Tal vez, una forma de explicar la desazón y conmoción que se avizora en el gesto adusto de otros muchos, se centre en esa peculiar idiosincrasia del argentino capaz de idolatrar, si pese al maltrato y al grito, pudo comprar un autito o veranear quince días en la costa como no lo había logrado con algún otro anterior mandatario. O, ¿por qué no? y parafraseando a Blas*, las peripecias del corazón con sus razones vedadas a la razón...

En definitiva, son todas especulaciones frente a lo inexorable que acaba de pasar. La vida sigue igual: con una semana o dos de endiosamiento (porque los muertos se convierten insólitamente siempre en buenos), y luego... luego la realidad de quienes se quedan acá con una incertidumbre que hoy, ni el más avezado de los analistas -si es sincero- puede asegurar. Viviendo en un escenario donde el protagonista puede quedar definitivamente enterrado o... puede “reencarnar”.

Lo cierto es que ha muerto, guste o no, un indiscutible constructor de poder, un líder político con capacidad de dañar en demasía, pero también de generar aquello que generan frente a lo desconocido algunos ex presidentes; escuchar en un futuro corto, mediano o largo: “Kirchner volvé”. Porque nunca creemos que puede haber algo peor que lo malo.

La pregunta a desentrañar ahora radica en quién o quienes pueden evitar que ese desatino sea casi un destino para los argentinos.

El resto es simple y complejo a la vez: el personaje principal de la novela se fue. El elenco debe acomodarse y los días, únicamente, dirán cómo lo hacen y a qué consecuencias deberemos someternos. Ahora lo mejor, estimo, es llamarse a silencio más que emitir epitafios o vulgaridades que ya abundan por todos lados.

La muerte, como decía Oscar Wilde, a veces no es el final. Siempre queda el litigio de la sucesión, y más...

LA HIJA ESCONDIDA


Carolina Pulqui: ¿la hija escondida de Cristina Kirchner?
LOS AGUJEROS DEL DERECHO A LA IDENTIDAD

Las versiones son muchas, las confirmaciones pocas y el silencio oficial pareciera ser el más fuerte de los ruidos. Lo único cierto es que cada vez se hace más complicado mantener la trama en reserva.

Los dichos sobre una supuesta hija que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner habría abandonado, provocan tanto curiosidad como estupor. Son numerosos los foros donde se comenta sobre esta hipótesis a la que algunos hasta osan de arrojarle datos. Tal sería la delicadeza de tan tremenda cuestión, que se mantendría bajo la más absoluta reserva por órdenes directas de la misma presidenta.

El caso tiene las añadiduras necesarias para alterar la sensibilidad de cualquiera, y es que al inconcebible abandono se le sumaría una serie de injustificables razones. Una de ellas sería la temprana edad en la que Cristina habría dado a luz a la pequeña, algo bastante condenado para una joven de 19 años en los años 70. La otra causa de abandono de la niña sería que la misma habría nacido con las capacidades mentales reducidas.

Carolina Pulqui, ese sería el nombre de la hija no reconocida de Cristina, la cual no sería producto de la relación de la actual presidenta con Néstor Kirchner, sino el resultado de un corto pero pasional amorío con un maduro militante peronista mendocino.

El futuro de la pequeña Carolina parecía estar escrito: Cristina era demasiado joven, él demasiado viejo y nada estaba bien visto, incluso el síndrome de down con el que habría nacido la pequeña y que pareció terminar de convencer a Cristina. No había otro remedio, el abandono de la niña parecía perfilarse como la única opción. Pero nada puede esconderse bajo la tierra. Fuentes cercanas al staff íntimo de la presidenta afirman que Cristina habría quedado estupefacta el día en que Carolina la señaló por la calle en un encuentro casual por La Plata. “¡Mamá!”. Habría gritado la niña mientras apuntaba a la, en ese entonces, Primera Dama.

Cristina siempre habría querido mantener las contadas visitas al Centro de Rehabilitación San Juan de Dios de La Plata -lugar donde se habría desprendido de Carolina al nacer- lo más ocultas posibles, queriendo hacer de cada visita a la niña un acto casi desapercibido. Pero la popularidad política de Cristina fue haciendo esta rutina cada vez más ardua, y la gente habría empezado a sospechar. El traslado de Carolina a otra institución habría sido inminente.

La casona de la Avenida Alvear, entre Rodríguez Peña y Montevideo le habría parecido a Cristina el mejor lugar donde resguardar a su hija de ya 36 años. El terreno no sería una clínica o centro especializado alguno, sino una simple casa vieja y oscura de la Recoleta, donde tutores se encargarían del cuidado de Carolina.


La casona de Avenida Alvear, ventanas cerradas y mucho hermetismo

Oportunamente, en el año 2007, previo a la asunción de Cristina como presidenta de la Nación, dos periodistas de este medio montaron una larga guardia en las afueras de la casona de Avenida Alvear con ansias de investigar el tema. Pudo verse a Cristina entrar al menos dos veces a lo largo de un mes. El silencio en la zona era de radio, el tema estaba prohibido. Cristina asumió la presidencia y no se volvió a verla por el lugar.

Suena lamentable, pero ella no sería la única funcionaria de este Gobierno —que supo hacer de los derechos humanos su mayor bandera— en no reconocer a sus descendientes. El jefe de Gabinete Aníbal Fernández quedó expuesto luego de una investigación de Revista Noticias publicada en febrero de este año en la que once fuentes cercanas al jefe de Ministros confirmaron que el mismo no ha reconocido a su hija de 14 años a la que le niega el apellido y que es fruto de su relación con una funcionaria jerárquica de la Jefatura de Gabinete que él comanda.

Un mes más tarde, este periódico informó la historia de Mariano Perrone Lutri, un chico de 25 años producto de un romance de mediados de los años 80 entre Néstor y la jueza santacruceña Luisa Lutri, que también gozaría de ese olvidado derecho que los Kirchner dicen recordar en todo momento: el de la identidad.


Mariano Perrone con un innegable parecido a Néstor

Son tristes y alarmantes las contradicciones en la que cae el Gobierno en ejercicio al tener una faceta en la que los derechos humanos son incluidos en todas sus peleas, incluso en las de la prensa, pero que la práctica de los mismos sea tan distinta en la realidad.

La historia de la primera hija de Cristina es escalofriante, no sólo por el prohibido y amenazado silencio que expresan quienes rozan este hecho, sino por el inquietante significado que representa el abandono de una hija en la situación en que Carolina se encontraría.

¿Qué podría esperarse de una mandataria que se jacta de ser una madre ejemplar y una luchadora de los derechos humanos cuando no podría reconocer ni a su propia hija? ¿Quedaría algo más allá que discursos vacíos de contenido si esto fuera cierto?

Dicen que es mucho más fácil luchar por un ideal que practicarlo, pues muchos argentinos rogarán que esta historia no sea cierta: la perversidad comandando la Argentina hasta podría rozar lo peligroso.

Hipocresía hasta decir basta.



Eliana Toro

LA VIUDA LLAMA A UN EX


Cristina viuda, llama a su ex

Carlos Bettini, hoy embajador en España, y que habría sido novio de Cristina Kirchner en su juventud, pertenecía a la Columna Capital de Montoneros.
Su extremo compromiso y militancia montonera lo lleva a asesinar por la espalda de varios tiros (operación tipo 'ETA') al Capitán Jorge Bigliardi en enero de 1975 (durante el Gobierno constitucional), cuando salía de su casa con un hijo menor de edad a hacer compras familiares de domingo por la mañana.

Carlos Bettini (2° de la derecha, sentado), junto a su novia Cristina Kirchner (parada, 2° de la izquierda), mirando un partido de rugby en la Plata , Argentina.
Foto Fuente: http://speedygonzalezesdeladea.blogspot.com/2009/02/un-agujero-queda-para-mi.html

Este asesino que ni siquiera tiene la capacidad para solucionar los inconvenientes de los argentinos que al arribara España son expulsados injustificadamente, hoy es requerido por la Presidente argentina, Cristina Fernández viuda de Kirchner para que se convierta en su Lopez Rega.
O acaso para secar sus lágrimas...

Orlando Agustín Gauna
TE 0342 155036171 - 0342 4510487
http://orlando-gauna.blogspot.com/

CARA O SECA


La vida a cara o ceca. Por Beatriz Sarlo
Publicado en Opinión |

Periodismo de Verdad: 28 de octubre de 2010


A las diez de la mañana, la ciudad estaba desierta por el censo. En ese vacío cayó la noticia. Cuatro personas, en un vagón de subterráneo escuchamos que alguien dijo: “Murió Kirchner”. A partir de ese instante, la ciudad en silencio se convirtió, retrospectivamente, en un ominoso paisaje de vaticinio. Cuando bajé saludé a quienes habían escuchado conmigo la noticia, quise preguntarles sus nombres porque, como fuera, había vivido con ellos un momento de los que no se olvidan nunca más. En el quiosco de San José y Rivadavia pregunté si era cierto, con la esperanza alocada de que me dijeran que alguien acababa de inventarlo. Fue poderoso, ahora estaba muerto.



Pensé en quienes lo amaban. Su familia, por supuesto, pero ese círculo privado es, como toda familia, inaccesible y sólo se mide con las propias experiencias de dolor, que habilitan una solidaridad sin condiciones. Puedo imaginar, en cambio, la muerte del compañero de toda una vida, que la política marcó con una intensidad sin pausa: la Presidenta conoce hoy la fractura más temida.

Con la intensidad de la evocación marcada por una proximidad que comprendo más, pensé en quienes lo admiraron y creyeron que fue el presidente que llegó para darle a la política su sentido. Recordé a Kirchner en el Chaco, en marzo de este año, y un día después en el acto de Ferro, con la cancha repleta, donde se mezclaban los contingentes de los barrios bonaerenses, las familias completas, las barritas con los bombos, los viejos y los niños, con las clases medias que llegaban sueltas o débilmente organizadas. Lo recordé abrazándose a los chicos de un barrio pobre del Gran Buenos Aires, donde aterrizó su helicóptero, bajó corriendo y empezó a caminar como si llegara tarde a una cita. Se movía por las calles de tierra y cascotes como quien siente que la vida verdadera está en esos contactos físicos, abrazos rápidos pero vigorosos, tironeos, gritos; los chicos lo seguían como una nube, jugando; era fácil tocarlo, como si no existiera una custodia que, sin embargo, trataba de rodearlo mientras todo el mundo se sacaba fotos.

A fines del siglo XX nada anunciaba que la disputa por ocupar el lugar del progresismo iba a interesar nuevamente salvo a los intelectuales o a los pequeños partidos de izquierda. Kirchner introdujo una novedad que le daba también su nuevo rostro: se proclamó heredero de los ideales de los años setenta (al principio agregó “no de sus errores”). En 2003, llegó al gobierno marcado por una debilidad electoral que Menem, dañino y enconado, acentuó al retirarse del ballottage y no permitirle una victoria con mayoría en segunda vuelta. La crisis de 2001, pese al intervalo reparador de Duhalde, no estaba tan lejos en la memoria, mucho menos de la de Kirchner, que encaraba su gobierno con poco más que el veinte por ciento de los votos. Su gesto inaugural, el mismo día de la asunción, fue hundirse en la masa que lo recibía, como si ese contacto físico provocara una transferencia. Kirchner ocupaba por primera vez un lugar en la Plaza de Mayo y terminaba, junto a su familia, mirándola desde el balcón histórico; en la frente, una pequeña herida, producida en la marea de fotógrafos.

La escena es un bautismo. Kirchner comenzó su presidencia con un golpe en la frente porque se lanzó a la multitud que estaba en las calles, entre el Congreso y la Plaza de Mayo; se lanzó como quien corre hacia el mar el primer día del verano, con impaciencia y sensualidad, gozando ese cuerpo a cuerpo que es el momento amoroso de la política.

Pensé entonces en las escenas que, pese a ser una opositora, me había tocado vivir. En las escenas de masas, donde no hay sólo acciones que se aprueban o se critican, se percibe un más allá de la política que la convierte en experiencia y en alimento sensible. Kirchner, un duro, gozaba con esa afectividad intensa que a sus ojos seguramente refrendaba el pacto peronista con el pueblo. Pero no pensé sólo en esos cientos de jornadas en que Kirchner había pisado la tierra o los lodazales de los barrios marginados, donde era recibido con una alegría que superaba la gestión de los caudillos locales, porque alguien, un presidente, llegaba a ese confín donde vivían ellos, unos miserables.

Pensé también en los que formaron el lado intelectual del conglomerado que armó Kirchner. Con ellos he discutido mucho en estos años. Sin embargo, me resulta sencillo ponerme en su lugar. Muchos vienen de una larga militancia en el peronismo de izquierda; vivieron la humillación del menemismo, que fue para ellos una derrota y una gigantesca anomalía, una enfermedad del movimiento popular. Cuando los mayores de este contingente representativo ya pensaban que en sus vidas no habría un renacimiento de la política, Kirchner les abrió el escenario donde creyeron encontrar, nuevamente, los viejos ideales. Pensé que se engañaban, pero eso no borronea la imaginación de su dolor.

El furor de Kirchner en el ejercicio del gobierno transmitía la eléctrica tensión de la militancia setentista; para muchos, era posible volver a creer en grandes transformaciones, que no se enredaran en el trámite irritante y lento del paso a paso institucional. Y creyeron. Entiendo perfectamente esas esperanzas, aunque no haya coincidido con ellas. Conozco a esa gente, que se identifica en Carta Abierta, pero la desborda. Pensé en ellos porque cuando un líder político ha triunfado con el estilo de la victoria kirchnerista, su muerte abre un capítulo donde los más mezquinos y arrogantes saldrán a cobrar deudas de las que no son titulares, pero otros padecen el dolor de una ausencia que comienza hoy y no se sabe cuándo va a aflojar sus efectos. La muerte no consagra a nadie ni lo mejora, pero permite ver a quién le resulta más dura. Los que soportamos muchas muertes políticas sabemos que sus consecuencias pueden ser de larga duración.

Imposible pasar por alto la desazón de quienes se entusiasmaron con Kirchner. Sería no comprender la naturaleza del vínculo político. En las manifestaciones de 1973 marchaban viejitos con fotos de Eva que, amarillas y cuarteadas, probaban su origen de casas populares construidas en 1950. No sabemos si habrá fotos así de Kirchner en movilizaciones futuras. Pero su impacto en la sensibilidad política quizá se prolongue. Esto no excluye los balances de su gobierno sino que, precisamente, los volverá indispensables. Kirchner será un capítulo del debate ideológico e histórico. Una forma de la posteridad, tan duradera como la dimensión afectiva de esa gente de los barrios más pobres y de quienes lo apoyaron con su actividad intelectual. Maestra implacable, la muerte nos hará trabajar durante años.

La muerte de Kirchner fue súbita y filosa. Hay una frase popular: murió con los zapatos puestos, no había nacido para viejo. Hay otra, pronunciada en un pasado lejano donde todavía se decían frases sublimes: “¡Qué bella muerte!”. Bella, aunque injusta y trágica, es la muerte de un hombre que cae en la plenitud de la forma, un hombre a quien no maceró la vejez ni tuvo tiempo de convertirse en patriarca porque murió como guerrero. Sin haberlo conocido, me atrevo a pensar que Kirchner se identificó siempre con el guerrero y nunca con el patriarca.

La medicina explica con todas sus sabias precisiones que Kirchner debió “cuidarse”, que su cuerpo ya no podía soportar los esfuerzos de una batalla concentrada y múltiple. Pero una decisión, que no llamaría sólo psicológica sino también un ejercicio de la libertad, fue que Kirchner eligió no administrarse ni tratar su cuerpo como si fuera un capital cuya renta había que invertir con cuidado. Gastaba. Vivió como un iracundo. Ese era justamente el estilo que se le ha criticado. Tenía un temperamento, y los temperamentos no cambian.

Concebía la política como concentración potencialmente ilimitada de poder y de recursos y no estuvo dispuesto a modificar las prácticas que lo constituían como dirigente. Kirchner no podía ser cuidadoso en ningún aspecto. No se aplacaba. Gobernó sin contemplaciones para los que consideró sus opositores, sus enemigos, sus contradictores. Tampoco se ocupó de contemplar su debilidad física cuando se lo advirtieron. Como político no conoció el intervalo de la tregua; sin tregua manejó el conflicto con el campo y con los medios; la tregua es el momento en que se negocia y Kirchner no negociaba, no administraba sus objetivos, los imponía o era derrotado. No delegaba funciones. Fue, paradójicamente, un calculador que confiaba en sus impulsos, un vitalista y un voluntarista que se pasaba horas haciendo cuentas.

En su primer discurso, cuando juró frente al Congreso, dijo: “Atrás quedó el tiempo de los líderes predestinados, los fundamentalistas, los mesiánicos. La Argentina contemporánea se deberá reconocer y refundar en la integración de equipos y grupos orgánicos, con capacidad para la convocatoria transversal, el respeto por la diversidad y el cumplimiento de objetivos comunes”. Sin embargo, esas palabras, que no hay elementos para juzgar insinceras en ese entonces, no le dieron forma a su gobierno.

Kirchner definió un estilo que, como sucede con el liderazgo carismático, es muy difícil de transmitir a otros. El líder piensa que es él el único que puede bancar los actos necesarios: él garantiza el reparto de los bienes sociales, él garantiza la asistencia a los sumergidos, él sostiene el mercado de trabajo y forcejea con los precios, él enfrenta a las corporaciones, él evita, en solitario, las conspiraciones y los torbellinos. El liderazgo es personalista.

La Argentina tiene, como tuvo Kirchner, una oscilación clásica entre la reivindicación del pluralismo y la concentración del poder. Como presidente, Kirchner eligió no simplemente el liderazgo fuerte (quizás indispensable en 2003) sino la concentración de las decisiones, de las grandes líneas y los más pequeños detalles: tener el gobierno en un puño. Consideró el poder como sustancia indivisible. Con una excepción que marca con honor el comienzo de su gobierno: la renovación de la Corte Suprema, un acto de gran alcance cuyas consecuencias van más allá de la muerte de quien tuvo el valor de decidirlo.

El poder indivisible es fuerte y débil: su fortaleza está en el presente, mientras se lo ejercite; su debilidad está en el futuro, cuando las circunstancias cambian. Así como Kirchner no administraba con cautela su resistencia física, tampoco fue cauteloso en el ejercicio de su poder. Frente a la desaparición de quien concebía el poder como indivisible, se aprestan las fuerzas y los individuos que quieren creer que ese poder pasa intacto a otra parte, lo cual sería una equivocación, o los que creen que se acerca un nuevo reparto.

Kirchner murió cuando en el horizonte cercano se insinuaba la posibilidad de un reparto de ese poder indivisible. Las elecciones de 2009 cambiaron las representaciones partidarias en el Congreso. Esa fue una experiencia nueva dentro de los años kirchneristas. Entre la negociación y el veto, entre retirar un proyecto propio y adoptar el de un aliado, se había empezado a recorrer un camino que mostraba cierto cambio de paisaje, obligado por la relación de fuerzas. El poder del Ejecutivo tenía una contraparte que no había pesado hasta 2009 y, en 2010, vendrán las elecciones nacionales. El poder indivisible necesitaba victorias, primero dentro del propio movimiento justicialista, batalla que Kirchner ya estaba calibrando.

Kirchner no era sólo un voluntarista sino también un inspirado. Salvo un apresurado que supiera poco, nadie en esa próxima competencia podía estar seguro de que podía desplazarlo. Su inteligencia y su iniciativa causaron siempre la admiración de sus amigos y la expectativa de sus opositores. Estas últimas semanas de su vida estuvieron bajo el signo de las exploraciones, las encuestas y los pálpitos electorales. Como cualquier político que había tocado el éxito y la popularidad en muchos momentos, Kirchner no quería alejarse de la cabina de mando. Creía que él era la única garantía, incluso la única garantía de su propio futuro. Surgido del peronismo, Kirchner no se sentía seguro con las declaraciones de lealtad y desconfiaba de las disidencias que, a sus ojos, encubren traiciones.

Todos, amigos y enemigos, estaban seguros de que algo debía suceder en los próximos tiempos. Sucedió esta muerte que, como toda muerte inesperada y temprana, cortó el curso de las cosas, pero un destino propicio hizo que Kirchner muriera sin conocer una derrota decisiva. Kirchner, muchos lo aseguraban, vivía en el límite de las apuestas a cara y ceca, perder todo estuvo siempre inscripto dentro de las posibilidades. Fue un político de alto riesgo, no un jefe cuya cualidad principal fuera la prudencia. Fue también un político afortunado. Y murió antes de que su imprudencia venciera a la fortuna.

Junto con la renovación de la Corte Suprema hay otro acto de reparación histórica que nadie podrá negarle: después de la derogación de las leyes de impunidad, Kirchner apoyó con su peso personal e institucional la apertura de los juicios a los terroristas de Estado. Hizo su escudo protector con los organismos de derechos humanos hasta convertirlos en articulaciones simbólicas y reales de su gobierno. Como sucedió siempre con Kirchner, el apoyo a que las causas obtuvieran sentencia se entreveró con la política que inscribió a las Madres y Abuelas en la trinchera cotidiana. Kirchner, hasta hoy, ofrece esos balances complicados. Igual que su afirmación latinoamericanista: reivindicó la idea de una nación independiente y soberana, pero dirigió o permitió peleas tan declarativas como inútiles; como secretario de la Unasur, tomó una responsabilidad que cumplió contra muchas predicciones.

Fin de un acto que lleva su marca. Fue la obsesión amada o temida, desconfiada o combatida de muchos. Pocos políticos tienen la fortuna de marcar la historia de este modo. En la turbulencia que produce la muerte, antes de la claridad que llega con el duelo, no es posible saber si el kirchnerismo será un capítulo cerrado. La muerte convoca a los herederos, los legítimos y los que piensan que, en realidad, no son herederos sino titulares de un poder perdido o entregado de mala gana. También falta definir del todo cuál es la herencia y si es posible que pase a otras manos. La memoria de Kirchner puede convertirse en política o en historia. Lo segundo ya lo tiene asegurado con justicia. © LA NACION

PÉSAME


MI PÉSAME


Tengo el agrado de dirigirme a usted creyendo oportuna la publicación del artículo que está abajo de la presente. Lo hice ante tantos pésames falsos que estoy escuchando.

Un gran saludo y felicitaciones por su capacidad y coraje.


"Sólo la verdad nos hará libres"

San Pablo

Lamento especialmente, con gran dolor, la muerte de cientos de niños por desnutrición en el primer país productor de alimentos del mundo, con superávit fiscal, debido a la falta de una política de Néstor Kirchner y después cristianamente lamento la de él.

Lamento con dolor la muerte de más de 100 guerreros que murieron presos por haber cumplido con su deber de defender a la Patria, frente al ataque de terroristas enviados por la URSS y Cuba y después cristianamente la de N. Kirchner que los envió a prisión.

Lamento la muerte de más de 20.000 ciudadanos honestos, desde 2003, asesinados por delincuentes comunes, a quienes Néstor Kirchner se negó a enviar a prisión.

Lamento profundamente la muerte de más de 2.000 argentinos asesinados por la subversión y después cristianamente la del ex Presidente que se negó a hacer justicia e indemnizó a los delincuentes traidores que los asesinaron.

Lamento la muerte de más 100 argentinos por los atentados terroristas contra la Embajada de Israel y la Amia y después la de Néstor Kirchner que en ocho años no la investigó.

Lamento la muerte de un militante del PO asesinado por la espalda, y después la de Néstor Kirchner, que con su política anarco-autoritaria la provocó

Lamento profundamente la muerte de la Constitución Nacional y después la de Néstor Kirchner que la mató.

Lamento profundamente la desaparición del federalismo y después la de Néstor Kirchner que lo eliminó.

Lamento profundamente la corrupción en que está inmersa la Nación Argentina y después la muerte de Néstor que la agravó.

Lamento profundamente que se haya resucitado el odio entre los argentinos y después la muerte de Néstor Kirchner que lo incentivó.

Finalmente le pido a Dios que nos libre de otros políticos como él, que reinstaure el amor entre los argentinos, que en su infinita caridad perdone tantos crímenes y que me inunde con su misericordia para impedir que odie ante tantas injusticias.

Carlos E. Viana

Autor del libro

"El Escenario Político Sobreiluminado"

Profesor Universitario y periodista